San Juan.- El tubo, que contenía la sustancia tóxica, estaba en lo alto de una bodega. Desde allí, fue expulsado cayendo a varios metros de distancia.
El inesperado hecho acurrió, alrededor de las 18.00 de ayer, en calles María Del Carril y Libertad, Pocito.
Las primeras versiones indicaban que el tanque, el cual estaba ubicado en uno de los techos de la bodega, habría tenido las válvulas abiertas, lo que generaría mucha presión para terminar explotando. Fue en ese instante en que el anhídrido sulfuroso se expandió y una humareda intensa y blanca invadió la zona afectando a todos los vecinos y transeúntes del lugar.
Al tomar conocimiento de lo sucedido, cinco dotaciones de Bomberos, personal del Comando Radioeléctrico, de la Seccional Sexta, de la Motorizada 2 y de la División Tránsito acudieron para socorrer a las personas, quienes producto de la sustancia tenían dificultad para respirar, señalaron las fuentes consultadas.
Hasta que llegaron las ambulancias de SIFEME, un móvil del comando trasladó hasta el Hospital Rawson, a Julio Flores (78) y a Yanet Tejada (22), quienes estaban intoxicados.
Luego con la colaboración de los enfermeros, la atención en el lugar se hizo más rápida y efectiva y pudieron brindarle oxígeno a cerca de veinte personas, informaron desde la Policía.
Con barbijos de protección, los policías trabajaron en la zona comprendida por calles Constitución y Gobernador Rojas, sumado al lugar donde impactó el tanque, lugar donde se ubicaron las personas más afectadas por la sustancia, afirmaron fuentes policiales.
“Estaba sacando la camioneta hacia la calle cuando vi que cayó el tanque. Fue un gran estruendo que sentí y vi cómo se destruyó la pared y el portón de mi casa. Una impresionante nube inundó todo y mi hermana que estaba barriendo en el patio, se asustó también, porque ahí cayó el tubo más chico”, graficó Félix Flores, el vecino damnificado.
Tanta fue la contaminación que se registró en la zona, que los vecinos, una vez que estuvieron más tranquilos no tuvieron más remedio que abrir puertas y ventanas para ventilar las viviendas. Si bien todo podría haber desencadenado en una tragedia, afortunadamente la situación se pudo controlar y no hubo complicaciones mayores.
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