El prestigioso director ofreció su espectáculo en Puente Alsina, acompañado por la Orquesta Filarmónica de Israel. El evento fue en el marco del Festival de Tango de Buenos Aires.
Había 8.000 sillas ante el escenario, pero la posibilidad cierta de excelencia musical hizo ascender a más de 10.000 la cantidad de espectadores que, además, tuvieron a su disposición tres pantallas para una mejor visualización del espectáculo.
Al hecho de ser un nuevo escenario para conciertos se le suma a Puente Alsina el haber sido elegido para la instalación de un ambicioso proyecto del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires: el Polo Bandoneón.
“Queremos que los vecinos de la zona vean, piensen y sientan el Puente Alsina como un faro cultural”, sostuvo Lombardi.
El Polo Bandoneón será inaugurado antes de fin de año en ese histórico puente que es lazo de unión entre Pompeya y Valentín Alsina y constará de seis aulas para la enseñanza de bandoneón y talleres de luthería.
Para esta primera etapa el Ministerio de Cultura adquirió diez bandoneones, que permitirán dar clases a cincuenta alumnos. Incluso se piensa montar en el futuro una fábrica de ese instrumento que, oriundo de Alemania, se convirtió más tarde en símbolo y expresión máxima de la música de tango.
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