Bajo el lema "Reclamamos verdad, justicia y terminar con la impunidad", vecinos de distintos barrios se manifestarán hoy en la Ciudad Judicial a partir de las 10:30. Según los organizadores hoy se cumplen dos años de la denuncia presentada por el dirigente de Libres del Sur, Carlos Morello por el caso La Ciénaga.
El sábado 2 de octubre de 2010, Nuevo Diario publicaba la noticia de una curiosa operación inmobiliaria con 90 hectáreas en finca La Ciénaga, mediante la cual esos terrenos que al Estado Provincial le costaron 1.100.000 dólares en 1998, terminaron diez años después en manos de una sociedad anónima integrada por familiares del ex gobernador Juan Carlos Romero por sólo 100 mil pesos.
En 1998, el Gobierno adquirió esas 90 hectáreas a la firma Import S.A., propiedad de Néstor López, un primo de Romero, a cambio de la condonación de la deuda que dicha empresa mantenía con el privatizado Banco Provincial de Salta por 550 mil dólares, más el pago de una idéntica suma, lo que totalizó el millón cien mil dólares.
En ese momento esas tierras iban a ser destinadas al programa Familia Propietaria, pero en realidad quedaron en desuso sin que se construya ni una vivienda que reubique familias que se encontraban viviendo en condiciones de peligro para la salud, tal como señalaba el decreto 1297/08.
Misteriosamente seis años después, en el 2004, un particular, José Luis Agustoni, se hizo presente en el Grand Bourg ofreciendo 12 hectáreas cercanas al colegio San Pablo, al borde de la autopista a San Lorenzo, por las cuales pedía 1.500.000 pesos y las 90 hectáreas de La Ciénaga.
Solamente doce días se necesitaron para que se apruebe y concrete la operación inmobiliaria.
Pero ese no sería el final del recorrido de las tierras de La Ciénaga, sino que unos meses después, todavía en 2004, Agustoni se las vendió en solamente $ 100.000 a la escribana Cecilia Pérez de la Fuente, socia de Manuel Brizuela, escribano de Gobierno de Romero.
Dicha profesional conformó en 2006 una sociedad, Prados de Atocha S.R.L., que sin embargo aparentemente nunca pudo explotar esas tierras, a pesar que ya habían construido una autopista que las había sacado de su aislamiento original, y las vendió en el 2009 al mismo precio al que las había comprado a Estancia el Carmen S.A., propiedad de Juan Esteban Romero y que tiene como sede la misma dirección que diario El Tribuno.
De esta manera se cerró el círculo inmobiliario diez años después.


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