Vecinos reclaman por volcaderos de basura a cielo abierto

Vecinos reclaman por volcaderos de basura a cielo abierto
Aseguraron que se trata de peligrosos focos infecciosos y que en los días de calor los olores son nauseabundos. Piden que la gente cese en esta actitud.
Si bien la ciudad Capital, en cierta medida, tiene un crecimiento urbanístico, los residentes de los populosos barrios del sur, sobre todo los que se encuentran a la vera del Río del Valle, como Montecristo o Los Médanos, exigen que se erradiquen los volcaderos de basura a cielo abierto que allí proliferan desde hace tiempo y, hasta el momento, sin freno.

Según comentaron, mucha gente de los mismos barrios o de otros sectores se acercan a ‘depositar’ sus desechos. Por estos días de intenso calor y algo de humedad, los olores nauseabundos y las moscas hacen que el ambiente sea insoportable. Para los residentes que habitan las inmediaciones de estos microbasurales, se trata de peligrosos focos infecciosos.

La situación se torna más complicada aún porque en alrededores habitan niños, adultos y ancianos con problemas respiratorios. “Queremos limpieza y multas para los que ensucian. Desde el Concejo Deliberante deben aprobar una ordenanza que prohíba que se arroje basura y se establezcan sanciones para los que la infrinjan”, remarcaron.

La falta de agua es otro inconveniente doméstico que se debe sortear a diario. Si bien tienen agua de red, los cortes son continuos. Solo tienen agua por unos instantes, en la mañana o en la madrugada y no siempre alcanza para llenar los tanques. “Tenemos pobreza de agua”.

Ante la falta de agua, mantener la higiene en un lugar donde se cohabita con las moscas y los malos olores constantemente es prácticamente imposible. Además, la maleza alta a la orilla del río y la chatarra que eventualmente podría convertirse como recipiente de agua, son un caldo de cultivo ideal para la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, vector del dengue.

Entre los residuos sólidos que allí se depositan se puede observar chatarra de autos y de electrodomésticos, envases plásticos y bolsas. Igualmente, algunos vecinos se quejan porque hay quienes arrojan a esos basurales animales muertos.

Ante esta situación, prácticamente resulta innegable que la gente que habita en los márgenes del Río del Valle y más aún en cercanías de estos volcaderos de basura, se encuentran en una zona de peligro, que podría estar contaminada. Al respecto, es importante advertir que los contaminantes son la materia o energía en cualquiera de sus estados físicos, que altere o modifique la composición y condición natural del ambiente.

Los contaminantes se clasifican en cinco clases, de acuerdo con sus estados físicos y formales. Los contaminantes sólidos son el polvo, cenizas, residuos, desperdicios, basura, detergentes, fertilizantes, plaguicidas y chatarra. También puede haber contaminantes líquidos, como aguas residuales, aguas negras, aceites, petróleo crudo, fertilizantes o plaguicidas; los gaseosos son el humo, gases, smog, insecticidas y aerosoles. Los contaminantes biológicos son los microorganismos en general (bacteria, virus y hongos).

Aguas turbias

Hace un año, desde el Servicio de Emergencia Ecológica se había alertado por aguas contaminadas en el Río del Valle. Si bien el caudal de este afluente no está atravesando por su mejor momento, la poca cantidad de agua que tiene, sobre todo en tramo que comprende Un informe de Bromatología de la Universidad Nacional de Catamarca indicó que por una descarga de efluentes de origen orgánico no se pueden hacer actividades recreativas entre el dique Pirquitas y Tres Puentes. desde el Aeropuerto Felipe Varela y el Área Industrial de El Pantanillo está contaminada. Desde el Servicio de Emergencia Ecológica habían informado que la contaminación se debía a que allí desembocan la red de cloacas y los afluentes de las fábricas del Área Industrial de El Pantanillo.

El peligro se agrava porque no hay ningún cartel que advierta sobre las aguas contaminadas. Estas aguas no son aptas para el consumo ni para bañarse. Sin embargo, algunas personas, sobre todos los camioneros, en estos días de intenso calor buscan un lugar donde refrescarse. El Río del Valle se presenta como una alternativa, sobre todo al no tener un cartel que advierta sobre la peligrosidad del agua para que quien se bañe allí lo haga bajo su propio riesgo.

PELIGRO

 Un informe de Bromatología de la Universidad Nacional de Catamarca indicó que por una descarga de efluentes de origen orgánico no se pueden hacer actividades recreativas entre el dique Pirquitas y Tres Puentes.

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