Los vecinos, plantados por Jorge Macri

Los vecinos, plantados por Jorge Macri
El intendente del distrito envió al Concejo Deliberante una ordenanza polémica, que fue aprobada por mayoría. La misma ratifica que los cortes de raíces y extracción de árboles de la vía pública deberán realizarlos los ciudadanos. El costo oscila entre $ 1.500 y $ 12.000. Las estrategias del PRO y las contradicciones de las propuestas
En Vicente López, un dicho popular fue trastocado e invertido: “Un árbol tapó el bosque”. La realidad económica por la que atraviesa el país llevó a la comuna conducida por el intendente Jorge Macri a implementar una ordenanza por demás polémica.

La mayoría automática del alcalde aprobó una medida sorprendente: los vicentelopenses que quieran sacar árboles enfermos de las veredas o cortar las raíces deberán abonar una cifra que va desde los $ 1.500 hasta los $ 12.000, dependiendo del tamaño de la plantación.

El precio, de por sí excesivo, no es el único dato sugestivo. En Capital Federal y todos los distritos del Gran Buenos Aires, el servicio es gratis, por un simple motivo: el arbolado es público y, por lo tanto, pertenece al Estado. Además, y es éste uno de los puntos de mayor crítica, los vecinos de Vicente López, como cualquier ciudadano del país, pagan un canon por el Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), situación que permite al propietario de la vivienda solicitar la prestación para cortar o talar el árbol sin costo alguno.

En diálogo con Desafío Económico, Carlos Roberto, concejal del Frente Amplio Progresista, señaló que “los vecinos pagan todas las tasas que el municipio les cobra y, debido a esto, la extracción está integrada a uno de estos cánones”.

Las excentricidades del caso continúan. Los árboles que se encuentran en la puerta de cada propiedad fueron plantados por el mismo municipio; pero con la nueva ordenanza, el vecino deberá hacerse cargo de cualquier mal que experimente la planta.

Excusas y contradicciones

La aplicación de la controversial medida tiene fundamentos pocos sólidos. El argumento principal de la gestión de Jorge Macri consistió en la falta de capacidad de las cuadrillas que se dedican a realizar las tareas.

Con relación a esto, el subsecretario de Servicios Públicos de Vicente López, Andrés Petrillo, ratificó que “la extracción y el corte de raíces eran gratis simbólicamente, porque prácticamente no se hacía debido a que no había capacidad operativa para responder a la cantidad de pedidos. Se atendían trescientos por año. Sólo en 2013 recibimos dos mil solicitudes”.

Una reseña numérica explica el porqué de la decisión: a fines del año pasado, la Dirección de Arbolado municipal contaba con 6.800 solicitudes pendientes de extracción de árboles, mientras que para cortes de raíces tenían 7.430 pedidos. En algunos casos particulares, la petición llevaba más de diez años de demora, y terminaron caducando.

Lejos de invertir, profesionalizar y aumentar el personal de las cuadrillas, Macri optó por la simplicidad: derivó el problema a los vecinos, que deberán decidir si pagar hasta 12.000 pesos o dejar el árbol en malas condiciones.

Sin embargo, existe un modus operandi que refuta toda la logística PRO en Vicente López. La persona que disponga del dinero y desee realizar la quita o el corte de raíces, tendrá dos opciones: “contratar a la municipalidad” para que efectúe el trabajo o llamar a una empresa privada, previa autorización del Ejecutivo local. La pregunta que decanta es: ¿Si la comuna traslada el problema a los vecinos por falta de operatividad en las cuadrillas, cómo el propietario dispone entre sus posibilidades que el municipio efectivice las tareas?

Si las opciones no son contradictorias, al menos despiertan suspicacia. Además, en este caso, salta a la luz la verdadera intención de la ordenanza, que tiene como principal exponente la recaudación para las cajas del jefe comunal.

La aprobación de la disposición no fue suficiente para Jorge Macri. El repudio de la oposición, sumado al reclamo de los ciudadanos, llevó a repensar nuevamente el proyecto. Por el momento, la legislación del precepto continúa vigente, aunque desde las oficinas ejecutivas del alcalde ya estudiaron algunas estrategias elegantes para disfrazar la resolución.

“Medidas correctivas sobre esto, por el momento, no se han tomado; hay versiones de que la comuna compensaría a los vecinos con la tasa municipal. Nosotros vamos a plantear una marcha atrás con la ordenanza que se votó el año pasado”, argumentó Roberto a Desafío.

La maniobra más fuerte para aminorar el descontento es eliminar el pago de ABL a aquellos residentes que debieron sacar dinero extra de sus bolsillos para

la extracción de árboles. La trampa es clara: mientras el Alumbrado, Barrido y Limpieza tiene un promedio de $ 100, la quita de la plantación cuesta entre $ 1.500 y $ 12.000. La diferencia es notoria.

Arbolado de oro

El precio para extirpar un árbol cubre todos los gustos y depende del tamaño que tenga. Así, remover uno cuya medida alcance hasta los 25 centímetros de diámetro, cuesta $ 1.500; si posee entre 26 y 50 centímetros, el valor asciende a $ 4.000; y si supera los 50 centímetros trepa a $ 12.000.

En cuanto al corte de raíces, la tarifa es única e inamovible, ya que la remuneración siempre es de 5.000 pesos. Un dato anecdótico es que si a la hora de contratar a una empresa privada, en el momento de extracción del árbol se rompe la vereda, el vecino además deberá desembolsar $ 500 por metro cuadrado de baldosas.

Sin embargo, el distrito liderado por Macri se hace cargo ante algunos desprovistos; por ejemplo, cuando un árbol esté por caerse y represente riesgo para los ciudadanos. Ahí, el municipio actuará de forma gratuita en la quita de la planta. Otra ocasión en la cual el Ejecutivo intervendrá sin costo es cuando el arbolado sea afectado por temporales como lluvias fuertes y tornados.

No obstante, Roberto fue convincente y esgrimió que “de acuerdo a la Legislación provincial está muy claro, porque hay una ley de arbolado público que señala que la responsabilidad del mantenimiento del arbolado en el distrito es pura y exclusivamente del municipio; por eso nunca una comuna tomó esta medida.

La historia de los árboles aplica una lógica inversa: mientras el municipio deriva y desliga las actividades, los vecinos ejecutan.

Árboles millonarios en Vicente López

Desafío Económico había adelantado, en la edición Nº 35, las millonarias licitaciones del municipio, en ese momento encabezado por el intendente Enrique “Japonés” García, para la extracción de árboles y reparación de veredas.

En los llamados a licitación pública Nº 22 y 23, publicados en el Boletín Oficial los días 11 y 12 de abril de 2011, el municipio convocaba a extraer árboles y reparar veredas

por un monto total de $ 2 millones, un millón por cada convocatoria.

En la sección “Sistema de contratación” del pliego de bases y condiciones se explicitaba que “el precio unitario (de cada árbol) sería cotizado por triplicado”, aunque no se agregaba aclaración alguna al respecto.

Un dato sugestivo, y que explica los precios elevados para la realización de las tareas de extracción de árboles, se da en la licitación Nº 24, de 2011, en la que para “la contratación de la obra denominada Construcción terminal de Transporte Bicentenario”

se destinaba un presupuesto oficial de $ 1.400.000. Es decir que para sacar plantas propusieron un monto de dos millones de pesos, mientras que para construir una terminal los fondos representan 600 mil pesos menos.

Queda en evidencia que las políticas para el arbolado en Vicente López parecen ser sistemáticas, cualquiera sea el intendente.

Olavarría, un caso inverso

El municipio de Olavarría, liderado por José Eseverri, tiene una política diametralmente opuesta a la de Jorge Macri en Vicente López. Desde la comuna olavarriense promocionan una iniciativa titulada “Si querés un árbol en tu vereda, el gobierno municipal te lo regala”. El proyecto ya tiene 365 personas inscriptas, que han pedido la solicitud y podrán contar con las plantaciones en los meses junio y julio.

Además, desde el Ejecutivo de Eseverri afirmaron que una vez sembrados, el distrito se hará cargo de podarlos, o extraerlos, en caso de que el árbol se enferme. Mientras Macri patea la pelota afuera de la cancha y les da la responsabilidad a los vecinos, Eseverri propone el combo completo.

Por otro lado, la coordinación de la plantación en Olavarría estará a cargo de la paisajista Ana Geoghegan, quien expresó que “las tareas comprenden la provisión y colocación de distintas especies en barrios de la ciudad y localidades”.

Además, dejó en claro los beneficios de la colocación de árboles. Entre otros: liberación de oxígeno, consumo y fijación de dióxido de carbono; moderación de temperaturas, con la sombra en verano y el reparo en invierno; colaboración para que el esparcimiento se torne más agradable y retención de partículas contaminantes.

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