Durante los últimos días salió a flote un reclamo de larga data en Villa Rosa, el de las inundaciones. Cuando las lluvias quedan atrás, también lo hacen estos reclamos de los vecinos, quienes se sienten perjudicados, olvidados y poco escuchados.
“A la vuelta de la Salita trajeron los materiales para asfaltar y se lo terminaron llevando para otro lado. Al final asfaltaron a quienes no pagan impuestos y nosotros que sí, continuamos embarrándonos y esperando”, recalcaba Teresa Chaparro, una vecina que vive a pocos metros de la sala de primeros auxilios ubicada en la calle Perón al 900. Como ella, fueron muchas las personas que mencionaron el problema de los accesos a lo largo de la localidad. Claro que por aquellos días, las lluvias no eran frecuentes, como las que ocurrieron durante los últimos días y las que el Sistema Meteorológico viene anunciado para los que siguen.
“Me voy a poner a cuidar botes”, mencionó Olga, la mujer que cuida las bicicletas en el predio de la estación de Villa Rosa, perteneciente al ex ferrocarril Belgrano Norte (actualmente Ferrovías). “Los días de lluvia son un desastre. Pasan los colectivos, hacen olas y entra el agua”, mencionó la mujer. Este problema aqueja a otros lugares, por ejemplo, en San Fernando, donde los días de lluvia se hace imposible transitar.
Cristina Bonafós también compartió su experiencia: “Vivo a 20 metros de la ruta en el barrio Luchetti. Cuando llueve me inundo toda”
Promesas
“Dijeron que iban a hacer una vereda para ir a la estación, para chicos que también van hacia la escuela. Todavía no vi nada”, mencionó un vecino que vive a metros de la estación. La mayoría de los consultados remarcaron la falta de presencia de Estado, ya que sienten que en la materia, ante el delegado sus reclamos hacen “agua” (nunca mejor dicho).
Una de las promesas que se hicieron fue la de un puente peatonal a la altura de la Escuela de Formación Profesional, pero Ferrovías cercó los terrenos, antes que la idea pudiera convertirse en una realidad.
“Si nos tenemos que organizar, lo vamos a hacer. Vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, porque ya estamos podridos, en todo sentido”, mencionó Gabriel Varela, un joven que está más que salpicado del tema.
La falta de organización, y el extenso territorio de Villa Rosa, ha impedido que los vecinos reclamaran un problema que aqueja a gran parte de la localidad. Pero para ellos, no solo el vaso rebasó, también sus casas y comercios, sus calzados llenos de barro y su paciencia, que se ha colmado. Juntos, están confeccionando un expediente para luchar por sus reclamos.
Desagües
Un problema de altura
Los vecinos resaltaron que la pavimentación de la calle Yrigoyen fue una obra muy esperada, pero con el tiempo comenzaron a notarse los primeros errores técnicos que llevaron a que en la actualidad, parte del asfalto esté destrozado. Es que varios vecinos investigaron sobre las diferentes cotas que conforman el suelo de la localidad, y advirtieron las diferentes alturas que posee el lugar.
“Hay una diferencia de 2 a 3 metros, y el agua se estanca, destruyendo el asfalto, hecho hace pocos años atrás”, contó Varela, un futuro ingeniero que ha puesto en práctica sus conocimientos, dentro de la localidad. “Terminan tapando con escombro y tierra sobre los baches de este nuevo asfalto”, dijo Raúl Alfredo.
Responsabilidad ciudadana
Además de la falta de asfaltos que remarca la gente, y de las falencias en algunos de ellos, la gente tiene gran responsabilidad. “La gente tira basura en lugares donde no se debe”, mencionó Varela.
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