Vecinos exigen que se termine la obra de San Martín y Alsina

Vecinos exigen que se termine la obra de San Martín y Alsina
La empresa encargada de la repavimentación, suspendió los trabajos en marzo. Las tareas inconclusas implican diversos inconvenientes en el tránsito, en el funcionamiento de los comercios y en la vida diaria de los habitantes del sector.

El 18 de mayo Emilia fue asaltada en su multirrubro de San Martín y Alsina. En contados minutos el personal policial de la Seccional Segunda llegó hasta el lugar. La mujer angustiada les comentó a los uniformados que los delincuentes habían huido por la avenida San Martín. De inmediato los agentes subieron al móvil para rastrear a los delincuentes, pero se encontraron con un primer obstáculo, el corte de tránsito que se encuentra en esa esquina, producto de una obra que se inició en octubre del año pasado, pero que quedó inconclusa.

Finalmente la mujer desistió de denunciar el robo, quizás por temor o por poca esperanza en el trabajo de la justicia. Lo cierto es que el robo pasó, el tiempo igual, pero la obra continua suspendida. Es un obstáculo que genera inconvenientes y despierta el enojo de los habitantes del sector.

Ayer Diario Patagónico visitó esa zona y los testimonios de los vecinos fueron contundentes. “Esta obra está desde noviembre, es terrible y espantoso, no entiendo cómo no la terminan. El otro día estuve hablando con un supervisor y me dijo que no la van a terminar porque provincia no le paga a la empresa desde enero”, señaló la comerciante a la que asaltaron a punta de pistola.

La obra también produce trastornos en el tránsito, ya que quienes circulan por San Martín deben girar en Alsina para retomar Rivadavia y llegar al centro.

En caso de querer llegar hasta la calle Sarmiento, el conductor debe continuar hasta Ameghino y retomar Alsina en sentido opuesto realizando una vuelta de cinco cuadras, por un sector donde también transita la línea 5 del transporte público de pasajeros.

Según los vecinos, para evitar dar esa vuelta los automovilistas suelen realizar maniobras peligrosas, como transitar en contramano por Alsina para no ir hasta Ameghino o pasar por arriba del bulevar. Esto preocupa ya que los niños del barrio y del complejo de edificios del sector suelen jugar en las calles y los espacios verdes.

Todo esto molesta y complica al momento de transitar, teniendo en cuenta que la calle Dorrego también está cortada en su intersección con Italia. De esa forma, sólo Rivadavia y Ameghino se pueden utilizar de principio a fin para llegar hasta el casco céntrico.

Pese a todas estas situaciones en el sector no se ven inspectores de tránsito. Los vecinos piden que se tomen cartas en el asunto y se finalice la obra antes de que pase algo que haya que lamentar.

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