Aumentan las quejas de vecinos porque en almacenes de la ciudad venden garrafas subsidiadas a precios mayores que los acordados. Afirman que los comerciantes les suben los valores y que en las empresas distribuidoras sólo las venden con envío a domicilio, a precios más elevados.
Denuncias
En las denuncias, los vecinos afirman que en ciertos almacenes de barrios, estos tubos muchas veces no se consiguen o, en caso de conseguirlos, lo hacen a precios más elevados a los informados por las autoridades. "En los mercaditos les suben dos o tres pesos, no es tanta la diferencia, pero casi nunca hay. El tema es cuando vamos a los distribuidores. Ahí hay veces que nos venden sólo con entrega a domicilio, y eso es mucho más caro", dijeron a La Mañana.
La garrafa social es producto de un acuerdo rubricado en 2008 por la Secretaría de Energía y las diferentes cámaras del sector (productoras y fraccionadoras) para cumplir con el Programa Nacional de Consumo Residencial de GLP, que establece las condiciones mínimas para que la porción más humilde de la sociedad (la que no tiene gas por redes) acceda al beneficio. Actualmente, en todo el país hay casi 4,5 millones de personas que cocinan y se calefaccionan con gas envasado.
Comentá la nota