Un importante número de vecinos del barrio Colinas de Peralta Ramos se reunieron ayer con autoridades policiales y municipales para reclamar la vuelta del personal de Prefectura Naval a las calles del barrio y la zona.
Vale recordar que el pasado sábado el asesinato de un comerciante en Edison al 3000 se convirtió en el último hecho que provocó el malestar generalizado. "Desde hace dos meses nosotros veníamos juntando firmas entre los vecinos para elevar el pedido a las autoridades, pero lamentablemente este hecho generó un malestar generalizado", dijo Daniel Soldo, vicepresidente de la sociedad de fomento.
Según dijo, Prefectura "nos dio la tranquilidad que no tuvimos por años. Al principio nos molestó a todos cuando empezaron a estar porque paraban a todos y pedían papeles, pero después nos dimos cuenta de que estaban haciendo su trabajo y lo hicieron muy bien. La presencia de delincuentes disminuyó muchísimo cuando estaban por acá".
Pero Soldo recordó que la muerte de un ciudadano peruano que fue asesinado en Edison al 700, y el último hecho de Edison al 3000, "llevaron a un malestar generalizado".
"Ahora tenemos robos permanentes tanto en comercios como en la vía pública, intento de violaciones y asentamientos que generan inseguridad y temor en los vecinos", dijo el vicepresidente.
Los vecinos no sólo reclamaron el regreso de la Prefectura en Colinas de Peralta Ramos, sino también en el Bosque de Peralta Ramos, barrio Juramento y toda la zona sur.
"Lamentablemente la muerte de una persona hace que se movilice la parte política, policial y de Prefectura" dijo Soldo, quien se mostró esperanzado en el regreso de la Prefectura a las calles. "Nos han dicho que el intendente, Gustavo Pulti, está realizando gestiones con el Ministerio del Interior para pedir que vuelva la Prefectura a las calles".
Por su parte, el titular de la policía, Castelli, se mostró satisfecho con el encuentro y prometió retomar el diálogo con los vecinos próximamente para "seguir escuchando sus inquietudes y poder brindarles seguridad".

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