Preocupados por el incremento de hechos de inseguridad en los últimos meses, vecinos de la localidad de Carlos Keen decidieron autoconvocarse este viernes a las 19 en la sede de la sociedad de fomento.
La reunión no tiene por objetivo cuestionar el accionar policial sino que buscarían hacer llegar el reclamo y la inquietud de los habitantes de esta zona del distrito a las autoridades para que instrumenten las medidas necesarias que posibiliten recobrar la tranquilidad perdida.
Una de los pedidos que podría tratarse en el encuentro vecinal sería solicitar mayor personal policial debido a que la actual dotación con la que cuenta el Destacamento del Deslinde resulta insuficiente con relación al área de cobertura que tiene asignada. En consecuencia, por su amplia extensión la zona rural es bastante vulnerable.
Uno de los disparadores que motivó la convocatoria fue el reciente hecho sucedido en el kilómetro 1 del Camino a Carlos Keen donde una banda de 6 a 7 delincuentes robó en varias casas, dejando como saldo a un quintero de nacionalidad boliviana herido tras ser torturado delante de su familia mientras le exigían la entrega de dinero.
Casos como este pusieron en alerta a los vecinos que entienden que la zona viene experimentando un cambio en los últimos años que se ve reflejado en el crecimiento de Carlos Keen. Esta transformación tiene su lado positivo pero que también presenta un costado negativo como es el incremento de asaltos en establecimientos rurales, algo que hace algunos años sucedía también pero de manera más aislada.
El progreso que se viene evidenciando en la zona sin dudas se volvió atractivo también para los delincuentes. En los últimos cinco meses han ocurrido una serie de atracos, varios de ellos cometidos por bandas organizadas que actúan por la noche dando golpes tipo comando, que tiene aterrados a los pobladores.
La revalorización de Carlos Keen, potenciada tras la repavimentación del camino que une ruta 7 con Villa Ruiz, sin embargo no es acompañada por el refuerzo proporcional de la seguridad. Esta combinación termina por favorecer al hampa. De hecho, lo que antes era un problema de accesibilidad hoy resulta una vía de escape rápida y sencilla que tienen los malvivientes a la hora de huir.
En este contexto, la Policía poco puede hacer para equilibrar fuerzas. A excepción de lo ocurrido hace algunos meses cuando personal del Destacamento Pueblo Nuevo en combinación con efectivos del Destacamento Deslinde, más el apoyo de Luján Segunda, lograron detener merced a un control carretero a varios sujetos sospechados de integrar una banda que asolaba chacras, la distancia que existe entre las sedes policiales, el número de efectivos y el parque vehicular (y las condiciones) de patrullas, lejos parecen estar de lo que necesitarían los habitantes.
Posiblemente, estos y otros asuntos serán analizados y discutidos por los vecinos cuando este viernes se reúnan en la sede fomentista de la localidad.
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