Vecinos de La Alborada iniciaron la restricción vehicular en el barrio

Vecinos de La Alborada iniciaron la restricción vehicular en el barrio
Cansados de los robos y de aguardar los tiempos de los concejales, los vecinos del barrio La Alborada comenzaron a restringir el tránsito vehicular por su propia decisión.

Arrancaron por la calle La Golondrina y seguirán por el resto de las arterias colocando vallas de madera que ellos mismos construyen, pintadas y señalizadas.

“Quisimos ser respetuosos de los pasos legales, pero los últimos hechos nos obligaron a poner nuestros propios tiempos porque algo teníamos que hacer”, aseguró uno de los vecinos, Carlos Parrondo.

Los frentistas coinciden en que la medida no es la solución para terminar con la inseguridad, pero sí una herramienta más para luchar contra ella.

Pasadas las 14, un grupo de vecinos comenzó a trabajar en medio de la calle La Golondrina en su intersección con la avenida Presidente Perón (exruta 234). El lugar tiene en ambas esquinas lotes baldíos y en uno de ellos ocurrió un intento de violación evitado por frentistas, hace un mes.

En medio de la calle hicieron los pozos donde asentaron con cemento cuatro parantes y sobre ellos clavaron dos travesaños.

Luego las vallas fueron pintadas de blanco y señalizadas con material reflectivo e incluso tendrán carteles que rezarán: “restricción de tránsito, acceso a 100 metros”, indicando con flecha las opciones para los automovilistas.

Unión

A pesar de lo poco feliz de las cuestiones por las cuales fue tomada esta decisión, los vecinos rescatan como positivo la unión que generó la situación.

“Antes esto no se daba e incluso era un barrio de muchas casasquintas y la gente venía los fines de semana, era muy poca la gente que se conocía o se saludaba”, remarcó una vecina, Claudia Migueles.

“Consultamos a gente especializada en seguridad y nos dijeron que si no hacíamos algo los vecinos nos iban a seguir teniendo de punto los delincuentes”, enfatizó Roberto Gallo, que agregó: “esto es una medida más como lo son las cámaras de seguridad, las alarmas vecinales, la seguridad privada y todo lo que se agrega pero igual nos siguen robando”.

Al terminar el primer cierre de calle a los vehículos, los vecinos midieron y calcularon si se podía pasar por allí con una moto o bicicleta e incluso con un carrito para bebés y luego se agruparon para seguir en la misma arteria pero en el otro extremo.

En los próximos días continuarán con el resto de las calles e incluso aseguraron que contarían con la colaboración de una máquina municipal que hará los pozos.

Proyecto

El proyecto presentado por los vecinos a través de la concejal radical Claudia Zakhem, que también es vecina del barrio, prevé la restricción de gran parte de las calles, dejando algunas intermedias para transitar libremente. Según indican los vecinos, de esa manera las patrullas policiales tendrán mayor facilidad y eficacia para controlar la circulación de los vehículos que ingresan al vecindario.

El porcentaje más alto de los robos en la zona se da con grupos de delincuentes que llegan en automóviles y tras retener a sus víctimas, se llevan todas sus pertenencias.

El lunes último la victima fue la interventora del PAMI y candidata a concejal por el Frente Renovador, Marcela González.

Y el miércoles, el hecho se reiteró con el asalto a la casa de los Donate, donde cinco delincuentes a bordo de un Ford Falcón se metieron junto a uno de los adolescentes de la familia que ingresaba a la vivienda.

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