Con palos, machetes, pistolas y escopetas, vecinos de algunos barrios capitalinos se prepararon para recibir posibles ataques de violentas pandillas. Una recorrida por el barrio 17 de Agosto permitió observar la presencia de vecinos armados hasta los dientes listos para repeler el ataque de saqueadores que merodeaban la zona.
Una imagen elocuente de la tensión que se vivió en la noche de este miércoles es la presencia de comerciantes fuertemente armados prestos a defender sus propiedades.
La policía patrulló las calles y detuvo a sospechosos, mientras grupos de jovenes en motos se apostaban en las inmediaciones con intenciones de atacar por sorpresa.
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