"No escuché en ningún párrafo del intendente que se ocupe de la situación de los vecinos. Eso me dio mucha bronca", dijo ayer Mauricio Paloma, hijo de una vecina de la mole vidriada de Lisandro de La Torre 421 que ocupa una vivienda lindera.
"Hay un avasallamiento de todo tipo. No se respetó ni siquiera la norma de poner una pasarela o una valla de seguridad en la calle. Imagínense para adentro", manifestó Paloma ayer, en declaraciones a una radio local.
El vecino contó que un día en el patio de su madre cayó una roldana de un cuarto piso que no dañó a alguna persona de milagro. También aseguró que durante varios días tuvieron impedido el acceso a la vivienda. "Acá hay un código que se pasa por encima", lamentó.
Según contó, realizaron presentaciones en el expediente municipal y también en la Justicia, quejándose de los avatares de la obra y para exigir que se cumplan medidas de seguridad mínimas.
"Me duele que digan que esto es en beneficio de la ciudad y que el daño ya está. Me gustaría conocer qué piensa el Consejo de Ingenieros y Arquitectos", reflexionó. "Sería bueno que los concejales inviten a los vecinos para ver qué opinan de dar una excepción. No vaya a ser cosa que se produzca luego un juicio por el perjuicio que puedan ocasionar", cerró.
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