La ministra de Educación consideró “lamentable” que el chico de Toay que sufrió discriminación por su obesidad haya estado diez días sin ir a clase. “La responsabilidad de que esté en la escuela es nuestra”, asumió.
La funcionaria provincial reconoció que el niño estuvo diez días sin clases y que se abrió una investigación para determinar la responsabilidad de la directora de la escuela, Norma Rossi, y la coordinadora del área por esta situación. Evangelista se reunió el jueves con la madre del chico y también en la escuela con los directivos.
Evangelista consideró “lamentable” el episodio denunciado por la madre del chico que no asistía a clase por pedido de la directora, luego de que reaccionara violentamente por las permanentes cargadas de sus compañeros, que se burlaban de su obesidad.
“Lo que tenemos que hacer desde Educación es formarnos cada vez más para prevenir estas situaciones. Que los niños carguen a sus compañeros es algo que va a seguir sucediendo, tiene que ver con la inmadurez propia de la infancia, y tiene que ver con algo que tenemos que abordar desde la educación de valores y respeto”, dijo en declaraciones a Radio Noticias.
“En el caso particular, hubo acciones, pero a veces nunca es suficiente. Si los docentes enseñan que la obesidad es una enfermedad, entones los comentarios inapropiados se encuadran de otra manera. A veces también sucede que da miedo hablar con los niños de estos temas”, alertó. Los casos de los niños que sufren burlas “son la oportunidad que tien el docente” para abordar estos temas, planteó.
Después de reunirse en Toay con todas las partes, el jueves, Evangelista dijo: “A veces la estrategias que se elijen no son las más apropiadas y ahí hay que hacer una corrección. De esas situaciones también aprendemos, para que no vuelvan a suceder”.
La ministra también cuestionó algunas informaciones que se brindaron a través de los medios. “El peso del niño era un dato absolutamente innecesario. Hay que cuidar un poco más al niño, más cuando está en un pueblo chico, que se conoce todo el mundo”, ejemplificó.
La funcionaria aclaró que estaba en Buenos Aires cuando explotó el caso en los medios y recién llegó el miércoles por la noche a Santa Rosa. De todos modos, reconoció que el niño estuvo diez días sin asistir a clase. “Eso es lo que trabajamos con la escuela y la coordinadora. Hay algunas diferencias que tienen que dirimirse. Hay versiones encontradas. Lo importante, de todos modos, es que el niño no iba a clase en todos esos días. Y eso es lo importante, más allá de lo qeu diga uno u otro. Y la responsabildiad de que esté en la escuela es nuestra”, admitió.
Por otro lado, Evangelista rescateó que el niño desechó la posibilidad de cambiar de escuela que ella misma le ofreció. En ese sentido, valoró la contención de una maestra de la escuela, Sonia, con la cual el alumno tiene una excelente relación en el aula. “Ella ha tenido un cuidado especial. Es muy rescatable”, ponderó.
“También la madre recordó que nunca había tendio problemas con la directora, que había tenido una relación amigable. Pero bueno, algo sucedió”, acotó.
Finalmente, la funcionaria confrontó con el pedido del gremio docente, a raiz de este caso, de más capacitaciones.
“El trabajo sobre respeto y valores se estudia en todos los profesorados. Es algo básico.

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