La jovencita de 17 años que fue abusada sexualmente por un remisero, “quedó muy traumatizada”, sostuvo su patrona, quien la acompañó a realizar la denuncia.
La jovencita que días pasados fue abusada sexualmente por el remisero que la trasladaba hasta el domicilio de su patrona, “quedó muy traumatizada. Tiene miedo y no puede dormir sola, por lo que me solicitó hacerlo en mi habitación”, aseveró ayer la empleadora en diálogo con Nuevo Diario.
En relación al caso, el abogado Eduardo Javier Leiva se constituirá como parte querellante en la jornada de hoy, y solicitará la producción de diversas medidas, además de requerir asistencia psicológica para la víctima.
En una entrevista exclusiva con este medio, la jovencita ratificó todo lo denunciado en la Comisaría Primera del Menor y la Mujer y brindó algunos detalles del hecho, aseverando que el remisero no solo tenía intenciones de manosearla. “Me quería violar”, dijo la menor de 17 años. “Desde que subí al remís me fue observando por el espejo retrovisor y trató de seducirme diciéndome que estaba linda y otras cosas más”, indicó.
“El me tenía que llevar hasta la casa de mi patrona en el barrio Los Flores, pero cuando iba por Independencia, luego de pasar una lomada, se metió con el auto en una zona oscura y montuosa. Detuvo la marcha y vino hacia el asiento trasero donde yo estaba. Yo lloraba y él comenzó a acariciarme las piernas, diciéndome que no me iba a hacer nada malo y me ofrecía dinero para que no cuente a nadie lo que me haría”.
“Yo seguía llorando y le pedía que me lleve a la casa, hasta que él dejó de tocarme y me llevó. Al llegar me cobró 40 pesos del viaje. Luego que se fue la llamé a mi patrona, le conté lo que me había pasado y le pedí que vuelva porque tenía miedo. Ella había quedado en la casa de un amigo”, explicó.
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