El Vaticano dio los primeros pasos para gobernar una Iglesia católica sin Papa, con algunas medidas prácticas para poner fin formalmente a un pontificado y preparar el cónclave que elegirá al titular del siguiente.
El decano del Colegio de Cardenales convocó formalmente a los "príncipes" de la Iglesia a Roma para una reunión previa al cónclave el lunes, aunque muchos de ellos ya se encuentran en la ciudad. Pero en una carta el viernes, el cardenal Angelo Sodano aclaró que se fijará la fecha cuando hayan arribado todos, lo cual significa que puede pasar algún tiempo hasta entonces.
Por otra parte, el número dos del camarlengo, quien administra el Vaticano durante la transición, tomó posesión simbólica de una basílica romana. Por razones obvias, el camarlengo no tomará posesión de la principal residencia papal fuera de Roma —Castel Gandolfo— por ser la residencia temporaria de Benedicto.
En uno de sus últimos actos papales, Benedicto flexibilizó las reglas sobre el plazo del camarlengo para tomar posesión de las pertenencias papales, precisamente para permitirle vivir sus primeros meses de retiro en Castel Gandolfo.
Un total de 117 cardenales menores de 80 años están llamados a elegir al sucesor de Benedicto XVI en el próximo cónclave, aunque dos ya han anunciado que no asistirán, uno por motivos de salud y otro acusado de "comportamiento inapropiado" hacia otros sacerdotes.
El Colegio Cardenalicio, conocido como el "club más selecto del mundo", está compuesto por 207 purpurados procedentes de 66 países, 51 de los cuales cuentan con cardenales electores. De ellos, 117 tienen menos de 80 años. «

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