Envió notas a embajadas para recordar los últimos pedidos de Francisco
El Vaticano activó ayer su diplomacia para intentar alcanzar el cese de las hostilidades en la Franja de Gaza y para buscar la paz, luego del mensaje del domingo pasado de Francisco, cuando imploró que se detenga la guerra, que ya dejó más de 1500 muertes.
La Secretaría de Estado envió a las embajadas acreditadas ante la Santa Sede una "nota verbal" para recordar justamente los recientes llamados sobre Medio Oriente hechos por el Papa en los últimos Angelus, señaló Radio Vaticana.
Sobre la situación en Medio Oriente, y en particular sobre la intensificación de la violencia en la Franja de Gaza, el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, el arzobispo Dominique Mamberti, subrayó que "se trata de una situación trágica y muy triste a la cual existe lamentablemente el riesgo de acostumbrarse y de darla como inevitable, lo que no sería justo".
El papa Francisco, recordó Mamberti, "dirigió numerosos llamados a seguir rezando, invocando el don de la paz y aceptando la llamada que viene de Dios para cortar el círculo del odio y de la violencia que alejan de la paz".
"Quisiera reiterar la invitación del Pontífice a todos los que tienen responsabilidades políticas a nivel local e internacional a que no dejen de esforzarse para hacer cesar toda hostilidad y para conseguir la paz deseada por el bien de todos", dijo Mamberti. Luego, el funcionario citó al papa Francisco: "Se necesita más coraje para hacer la paz que para hacer la guerra. Además, se deberían poner en el centro de toda decisión no los intereses particulares, sino el bien común y el respeto de toda persona".
El domingo pasado, en la Plaza San Pedro, tras el rezo del Angelus, Francisco clamó: "Deténgase, por favor, se los pido con todo el corazón. Es hora de detenerse".
Mamberti también se refirió a la difícil situación que viven los cristianos en Irak. Solamente en Mosul, alrededor de 30 iglesias y monasterios fueron ocupados y destruidos por extremistas, quienes sacaron la cruz del lugar.
"Por primera vez en muchos años, no se pudo celebrar la misa de los domingos. Los cristianos están sufriendo injustamente y tienen miedo. Muchos se ven obligados a emigrar", dijo Mamberti.
Ante esos conflictos, la Santa Sede actúa en diferentes niveles.
"En primer lugar, el propio Papa expresó en varias ocasiones la cercanía a la comunidad cristiana, en particular a las familias de Mosul, invitando a todos a orar por ellos", dijo.
El Papa, prosiguió Mamberti, "también envió asistencia financiera a las familias, a través del Pontificio Consejo Cor Unum, para que se atiendan necesidades humanitarias".
Y la Secretaría de Estado, "a través de los propios canales diplomáticos", insiste a las autoridades internacionales y a los gobiernos en que presten atención "a la suerte de los hermanos".

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