Un Gobernador que llegó en el 2007 lleno de anhelos, hoy reflejados en las 13.500 viviendas entregadas hasta ahora
Acompañar al gobernador Urtubey a una entrega de viviendas es uno de aquellos actos de gobierno en los que el sabor de la tarea cumplida se materializa en fotos, besos, apretones de manos, lágrimas y abrazos.
Todos estos ingredientes en el coctel emotivo de la coronación de años de espera por una vivienda, el anhelo del "techo propio”. Las cifras hablan por sí solas y la contundencia de los hechos rebate maliciosas teorías, aquellas que buscan dar vueltas una situación, explicando con números, fórmulas, montos y porcentajes, las conjeturas de quienes buscan tapar la realidad como un niño intenta tapar el sol con un dedo.
¿De dónde salen esos llamativos informes? El origen no es otro que las publicaciones periódicas emitidas por Fundación Fundara -Fundación para el Análisis y la Reflexión de la Argentina- en una entrega más de sus descabelladas teorías inmersas en ininteligibles afirmaciones.
¿Quién es la titular de esa "fundación” que pretende presentarse ante el gran público como una "institución privada”? Nada menos que Bettina Romero -hija del ex gobernador y actual senador nacional Juan Carlos Romero- estrenando con dudosa objetividad la arena pública, mirando la realidad desde un prisma inequívocamente "familiar”.
¿Cuál es la finalidad de Fundara? En teoría su objetivo sería impulsar investigaciones socioeconómicas. Queda bajo otro signo de interrogación –uno más- el método al que echarían mano y los estudios sobre distintas áreas que no fueran los referidos al gobierno del doctor Juan Manuel Urtubey, a juzgar por sus enrevesados teoremas.
Leo y releo una vez más el soso informe para terminar sumida en una confusión de la que solamente puedo extraer dos conceptos: se avecinan tiempos electorales, donde el "vale todo” nunca deja asomar la bandera blanca de la tregua, y en segundo lugar no puedo dejar de pensar en el pecado capital de la envidia, escuálido sentimiento que todo lo tiñe de pesar por lo que no se tiene o no se puede alcanzar.
Traigo a colación esa repetida pero siempre útil afirmación: "la única verdad es la realidad”, la misma realidad que muestra la contundencia de un déficit habitacional que fue y sigue siendo cubierto por un Gobernador que llegó en diciembre del 2007 lleno de anhelos y proyectos, hoy reflejados en las 13.500 viviendas entregadas hasta ahora y con el promisorio futuro de convertirse en 20 mil para fines de 2015.
Lo único categórico es el abrazo que proviene de una fe inquebrantable en el futuro, de una lucha asumida con entrega y amor por los más necesitados, la sensibilidad de aquel adolescente que visitaba en solitario las escuelas de campaña para dialogar con los maestros sobre las necesidades imperiosas de su vocación, la misma que ahora Juan Manuel Urtubey comparte con los felices propietarios.
Hoy es el gobernador de los salteños. Aquel que asumió como propio los anhelos de miles de comprovincianos. El mismo que repite hasta el hartazgo que todavía queda mucho por hacer, pero quienes se vieron beneficiados por su firme voluntad, hoy no dejan de agradecer.



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