El Sindicato Único de Trabajadores Custodios y Afines, seccional Luján-Mercedes, integra la CGT. Su secretario general contó a este medio que la iniciativa surgió como respuesta a las injusticias patronales en el sector.
En diálogo con EL CIVISMO, el secretario general Marcos Buratovich explicó los alcances de la propuesta y se refirió a la situación laboral que caracteriza a los empleados del sector. Luego de vivir varios años en Mendoza, Buratovich llegó a Luján y se empleó como vigilador privado en una de las empresas del rubro que funcionan en la ciudad. Esa experiencia lo llevó a darse cuenta “de la situación del trabajador de la seguridad y pensé en hacer algo por el trabajador”.
- ¿Cómo arranca la idea de conformar el sindicato y qué características tuvieron esos primeros pasos?
- Si bien hace unos cinco meses que estamos proyectando, en Luján cuesta mucho porque la gente está temerosa de quedarse sin trabajo, las empresas presionan mucho, pero ahora ya se destapó porque se pagan sueldos en partes, y esas cosas.
Esto surge por la necesidad de los trabajadores de la seguridad de tener un reconocimiento. Hasta antes de la asunción de nuestro secretario general a nivel nacional, Luis Abeldaño, nuestra situación laboral era muy dramática, como así los salarios que nos daban, que eran muy magros.
En este tipo de actividad las empresas prácticamente no reconocen las horas extraordinarias, las pagan a precios ínfimos y se aprovechan de la necesidad del trabajador.
Por estar en la misma situación, en Luján también prendió la necesidad de sindicalizarnos. Nos apoya Pablo Moyano. Hemos tenido muchos logros, estamos muy esperanzados y con ganas de seguir luchando. Tenemos unos 200 afiliados.
Nuestro secretario general recorrió el país y somos 1.200.000 trabajadores. Somos gremialistas y nos comprometimos a luchar por los derechos de los compañeros trabajadores, para que sean respetados.
- ¿De qué manera recibieron las empresas la conformación del sindicato?
- Dentro de la parte empresarial hay un proceso de atemorizar a los empleados diciéndoles que pueden ser despedidos o que las empresas pueden cerrar. Pero les quiero decir a esos empresarios que no venimos con los tapones de punta, sino que venimos a consensuar y exigir que paulatinamente se reconozcan nuestros derechos. Acá no hay ningún resentimiento social, simplemente queremos que reconozcan nuestros derechos. Están un poco reticentes todavía, hasta que nos pongamos un poco más duros y tomemos medidas.
- ¿Qué otras situaciones irregulares padecen los trabajadores del sector?
- El menoscabo de los derechos básicos. Por ejemplo nosotros tenemos lugares de trabajo donde el trabajador no tiene servicios higiénicos, no tiene agua potable ni la ropa adecuada para trabajar. Además trabaja 12 horas como mínimo, y si falta algún compañero otras 12 horas más sin ser consultado. Hay compañeros que trabajan 19 horas, y están desechos, no pueden más, todo por la presión de los supervisores. Ante ese fenómeno vamos a tomar medidas contra quienes están presionando al trabajador permanentemente.
Somos todos empleados de seguridad, nadie viene recomendado por alguien. Todos nos sacrificamos, pero lo tenemos que hacer. Me siento muy honrado por estar en esto, es una oportunidad única la de poder hacer respetar los derechos de los demás. Estamos demostrando con hechos. No somos gente violenta, simplemente queremos exigir nuestros derechos.
Advertencia en El Timón
Ayer a la mañana aparecieron volantas en el ingreso del Club Náutico El Timón, de la localidad de Jáuregui. El mensaje expresado fue claro: “Basta de despidos. UTEDYC en alerta”. Según pudo saber este medio, el principio de conflicto obedece al despido de un empleado de la renombrada institución. Además del manifiesto apoyo de la
Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles, el reclamo contaría con el acompañamiento de la CGT regional.
Conflicto entre el gobierno y los municipales
El responsable del Taller Municipal 1, Carlos Sorio, comunicó ayer la decisión del gobierno de no renovarle el contrato a cinco trabajadoras de esa dependencia estatal.
La determinación despertó la intervención del Sindicato de Trabajadores Municipales. Ese gremio convocó a una asamblea que se realizará mañana.
Su secretario gremial, César Siror, justificó la convocatoria argumentando que “más allá de que algunas de ellas son afiliadas a nuestro gremio, tenemos la obligación de preocuparnos por todos los trabajadores”. Siror contó que “ya teníamos versiones de que se iban a producir despidos y no descartamos que se produzcan más, pero creemos que todo esto tiene una clara intencionalidad política. Es la forma habitual de este gobierno de amedrentar al personal y no permitir que se exprese políticamente”. Al respecto, agregó que “el trabajador municipal también tiene derecho a militar en nuestro espacio político”.
Siror aseguró que las cinco trabajadoras “siempre han cumplido satisfactoriamente con sus tareas, al punto que su trabajo era reconocido con la posibilidad de hacer horas extras. El único pecado parece ser no pensar políticamente como la intendenta”.

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