Qué vacunas deben tener los niños para prevenir enfermedades

Qué vacunas deben tener los niños para prevenir enfermedades

La cartera sanitaria provincial recordó a los padres la importancia de que los niños tengan al día las vacunas para evitar la proliferación de enfermedades inmunoprevenibles. “La convivencia con otros chicos y adultos los expone a diferentes enfermedades y deben estar preparados”, aseguró una especialista

“El comienzo de las clases es importante en la vida de los niños y para que no tengan problemas de salud todos ellos deben tener al día el Calendario de vacunación, respetando las dosis establecidas para las edades de ingreso escolar”, aseguró Alejandra Bontcheff, jefa de Inmunizaciones del Ministerio de Desarrollo Humano.

La funcionaria se refirió así al próximo inicio del ciclo lectivo 2015, que iniciará el 2 de marzo. “Todas las vacunas del calendario oficial son gratuitas, están disponibles en los centros de salud y hospitales, y tiene como objetivo prevenir la aparición de diversas enfermedades”, detalló.

Según explicó, “las vacunas indicadas para los niños en edad de ingreso escolar, 5 y 6 años, previenen contra enfermedades que pueden ser graves para su salud e incluso mortales”. Entre ellas se encuentran: la Sabin, que protege contra la poliomielitis; la Triple Viral, que previene el sarampión, la rubéola y las paperas; y la Triple Bacteriana, contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa.

Luego, a los 11 años las chicas y los chicos tienen que aplicarse la Triple Bacteriana Acelular, que previene la difteria, el tétanos y la tos convulsa; la vacuna contra la Hepatitis B –se debe iniciar o completar el esquema–; y en el caso de la Triple Viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, se debe iniciar o completar el esquema.

Las niñas de 11 años, especialmente, deben aplicarse la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), que previene el cáncer de cuello de útero. Esta vacuna requiere de tres dosis, que deben completarse para lograr la inmunidad contra los virus causantes de esa enfermedad.

“El inicio escolar es un buen momento para que los padres revisen el carnet de sus hijos para ver que estén al día todas las vacunas. Al convivir en la escuela con otras personas, chicos y adultos, están más expuestos a diferentes patologías y deben estar preparados”, aseguró Bontcheff.

Ante estas situaciones, las vacunas son la mejor medida de prevención, ya que son las encargadas de brindar protección contra numerosas enfermedades muy serias, que de lo contrario podrían convertirse en epidemias al diseminarse rápidamente y afectar a grandes porciones de la población.

En este sentido, hay que tener en cuenta que al vacunar a nuestros hijos beneficiamos a toda la familia y también al resto de la comunidad, debido a que con esta acción contribuimos a disminuir la circulación de dichas enfermedades.

En la actualidad Argentina cuenta con uno de los calendarios de inmunización más completos del mundo. Con un total de 17 vacunas gratuitas y obligatorias incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación, la política pública de inmunizaciones constituye uno de los signos de equidad más robustos que puede tener un país.

Otros cuidados

Además de aplicarles las vacunas para que puedan desarrollar todo su potencial, no deben descuidarse otros aspectos de la salud de los chicos a lo largo de la etapa escolar, agregaron desde salud.

Entre ellos, se destacó el control de crecimiento: es aconsejable visitar al pediatra al menos una vez al año, aún cuando no se manifiesten problemáticas puntuales, para asegurarnos de que se están desarrollando correctamente.

Además, la salud visual: un control oftalmológico anual permitirá detectar posibles problemas visuales, que de no ser diagnosticados tempranamente pueden afectar su desempeño escolar y social.

También, la salud bucal: se recomienda llevar a los chicos al odontólogo al menos una vez al año y promover en ellos el hábito del cepillado de dientes diario para evitar caries y otras enfermedades.

Asimismo, la salud auditiva: si el niño o niña presenta dificultades en el lenguaje, no hace lo que se le indica, pregunta “¿qué?” con frecuencia y escucha la televisión a un volumen muy alto, es conveniente consultar al pediatra para que analice si existe algún problema auditivo.

De igual modo, la alimentación sana y actividad física: una nutrición variada y en cantidades adecuadas a la edad, con frutas y verduras incluidas, favorece el crecimiento y el rendimiento escolar. Asimismo, los chicos necesitan movimiento y actividades para recrearse y desarrollar su cuerpo de forma saludable.

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