La marginación explicitada ya por los intendentes de la provincia de Buenos Aires a Hugo Moyano como conductor, hace peligrar el encuentro del próximo viernes en la localidad balnearia. No reconocen su presidencia, lo consideran “puesto a dedo” y amenazan con faltar masivamente provocando otra sesión sin quórum
El vacío, esbozado silenciosamente por algunos en los momentos posteriores a su asunción, fue convirtiéndose en una masa de rechazo que terminó por decantar en la marginación colectiva del gremialista, siempre con el ojo puesto en frenar sus ambiciones de poder y cuidando el suyo en un territorio donde todo cuesta y vale el doble.
La otra punta que favorece la pulseada es el control que el Camionero ejercería en numerosos distritos del Conurbano con la recolección de los residuos, negocio millonario si los hay. Además ahora va a cobrar incidencia directa en la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales, tras lograr correr del medio al histórico líder de los empleados municipales, Alfredo Atanasof.
Ante esta disputa de territorialidad, la reunión del Partido Justicialista planificada para el viernes 19 de noviembre, hoy corre gruesos riesgos de suspenderse, lo que provocaría otra picante herida en la osamenta del líder gremial.
La otra opción no es desconocida por el titular de la CGT. Volver a sesionar a quórum como lo hizo el pasado 25 de octubre, será tomado inexorablemente como un nuevo síntoma del desgaste de Hugo Moyano.
Las próximas horas serán determinantes para develar el escenario real del fin de semana en Mar del Plata, y de la continuidad del sindicalista al frente de un Partido, donde varios de sus integrantes “pesados” ya le soltaron la mano.
La puerta de escape sería la invitación para participar junto a Cristina Fernández y Daniel Scioli. De esta manera, el mal trago sería un lejano rumor aunque se quedaría con las ganas de devolverle el “guantazo” a los intendentes.




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