Esto se da por la falta de volumenes en los mercados a raíz de las perdidas por heladas. Variedades de como Superior, Cardinal y Flame, han tenido grandes niveles de perdidas. Esto no afecta el valor de la uva para vinificar.
Así es que producto de la falta de volumenes, por las perdidas a raíz de las heladas se han hecho sentir en las variedades de mayor peso en San Juan. De esta forma, la Superior de acuerdo a algunas estimaciones oficiales perdió por encima del 80 por ciento, que tiene unas 3000 hectáreas cultivadas, lo mismo ocurrió con la Cardinal que tiene en la provincia solo 200 hectáreas. De esta forma se confirma la tesis que las uvas tempranas son las que iban a sufrir las consecuencias de los fríos.
Otro varietal que se usa para un multipropósito es la Sultanina, que también tuvo graves problemas. Esto marca que mirando fijamente los volumenes hay una disminución muy importante, que sin dudas se hará sentir en cuanto a precios en el mercado interno. “No hay una forma de traer uvas de mesa de otro país rápidamente”, explica el ingeniero Jorge Escobar, director de Asuntos Vitivinícolas del gobierno de San Juan. Esto por esto que operadores y compradores de este producto están ofreciendo por encima de los 135 pesos al cajón. Dependiendo del destino estos se distribuyen en cajones de 12 y 8 kilogramos.
De todos modos aún no salen al mercado variedades como la Red Globe, o la Emperator, que son las tardías en este rubro.
Pero también tiene que marcarse que otro varietal que se destina para uva de mesa es la Cereza. Sobre todo este producto tiene una muy buena aceptación en el mercado interno. Este varietal multiuso tiene una superficie implantada de 11 mil hectáreas en San Juan y es la que más extensión tiene. También se la usa para mostos y vinos básicos.
La actual situación de mercado hace presumir que se pueda demandar mas volumenes de esta uva para mesa y por lo tanto quitar volúmenes que después puedan afectar en positivo a los precios de las uvas para vinificar.
Respecto a los problemas que tiene el sector pasero están las grandes perdidas de uvas en la variedad Flame. Este varietal tiene unas 3000 hectáreas cultivadas y tiene un alto nivel de daños por las heladas. Un dato estadístico importante a reflejar que hasta el momento se han exportado 22.77 millones de kilos de uva a pasa, contra los 23.27 de todo el año anterior.
“Esto hace presumir que por los volúmenes existentes no habrá ningún tipo de problemas para que se paguen buenos precios por la uva”, dice Escobar. Esto sin dudas será un paliativo a los fondos de los productores, que lo que pierdan en kilos los pueden recuperar, al menos en parte, en precio.
Otro detalle que seguramente cambiará para la próxima vendimia es que a diferencia del 2012 donde se destinó uvas con destino de mesa a mosto, este año no ocurrirá lo mismo. Esto de alguna manera descomprimirá este mercado que hoy tiene algunos problemas por tener un alto stock, que ronda en las 50 mil toneladas.
En este contexto donde no hay volumen, los productores tienen una preocupación importante y es los efectos que produce la perdida de mercados. San Juan llegó a exportar unos 75 millones de kilos para mesa y este número se achicó a un poco más de 20 millones de kilos.
Este mercado que aún se mantiene, a pesar del encarecimiento de los costos de producción, se ve amenazado por otros competidores que van ocupando espacios importantes, tal es el caso de Perú que sin ser un país vitivinícola de a poco comenzó a tener peso en la producción de uvas de mesa. En el sector aseguran que este mercado productor esta cerca y tiene muchas posibilidades para cubrir los nichos que actualmente tenemos.
A esto se le suma los problemas que tienen los exportadores para sacar productos del país, por los altos costos, tanto en el ingreso como el egreso de los bultos a destino.
Sin datos
Cuando se mira el presente aún se puede vislumbrar que puede ocurrir con el precio de las uvas para vinificar. Si se sabe que las heladas hicieron algunos daños en varietales como la Viognier, o Pinot Grillo, pero se asegura que no tendrá incidencia en el valor de mercado del precio de la uva.
“De hecho todavía no hay elementos para determinar si habrá algún tipo de variaciones en los precios de las uvas para vinificar”, sentenció el ingeniero Jorge Escobar
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