Usurpaciones en el ojo de la tormenta

Desde hace años la problemática de la crisis habitacional no parece tener vuelta atrás o al menos disminución en cuanto a las usurpaciones que son cada vez más. Los asentamientos irregulares no solo respuesta ante la crisis, sino también a la gran cantidad de migraciones que se producen. Se denuncian talas de árboles, incendios, contaminación y las soluciones no se avizoran a corto plazo.
USHUAIA.-En los últimos diez años los asentamientos irregulares y los sectores usurpados crecieron a pasos agigantados, lo que se denota además, no es solo esta situación llamada "irregular", por no tener autorización o permiso de ocupación, sino que los sectores donde se hacinan casillas muy precarias no están preparados para sostener una vivienda y mucho menos se encuentran en condiciones de habitabilidad.

Las zonas altas de la ciudad capital se ven cada vez mas pobladas por casillas muy precarias, donde se calefacciona a leña y garrafas, donde no cuentan con servicios, mucho menos cloacas, lo que genera una importante contaminación. Es de resaltar que estos sectores están superpoblados no solo de viviendas, una muy cercana de la otra, sino también superpoblado de niños, muchos de estos extranjeros y otros tantos que reciben asistencia médica en el hospital público y asistencia del gobierno mediante planes sociales, becas y otras ayudas sociales.

Durante los años 2008 y 2009 se registraron mas de 30 incendios en la zona alta de la ciudad, mientras las aglomeraciones aumentan, también se usurparon terrenos privados y hasta turbales, no muy lejanos al centro de la ciudad, de forma masiva y aparentemente organizadas, de una mañana a la otra se instalan en carpas familias, en su mayoría carenciadas, aunque no escapa a los ojos de los vecinos que estas familias, con supuestas necesidades habitacionales, con falta de recursos, muchas veces cuentan con planes sociales, ayudas nacionales, subsidios de gas envasado y un 0 km en la puerta.

Una de las problemáticas que desciende de las usurpaciones son las consecuencias ambientales, que advierte desde hace años la asociación "Finisterrae", sobre todo en las zonas altas de la ciudad.

Graciela Ramacciotti, representante de la asociación en Ushuaia, manifestaba que, "se está ocupando un lugar que no solo es una reserva que tiene un uso definido legalmente, sino que con las pendientes que existen ahí están poniendo en riesgo a toda la ciudad por tres motivos principales".

"No nos damos cuenta de la gravedad que tiene y aunque suene antipático no es ocupación ilegal, es usurpación y eso es un delito", consideró que "la necesidad supuesta de unos pocos no puede poner en riesgo a todo el resto de la población".

Sobre la problemática ambiental, explicó que "al arrasar con el bosque como están haciendo se producen los deslizamientos. En el año 2006 tuvimos un deshielo súbito y lluvias torrenciales enseguida, y en esa parte de El Escondido se vieron los principios de aludes".

Desde la asociación, se refirió a otro de los temas que preocupan, "tenemos el problema grave de la contaminación porque todas las aguas servidas son superficiales y van contaminando a los de más abajo. Y lo más grave es el peligro de incendios, con esos fuegos que están haciendo nos ponen en riesgo a toda la ciudad". Expresó Ramaciotti.

Al parecer se juzga la ley del mas fuerte, aunque existan autoridades, estas parecen hacer oídos sordos a la situación

desde el municipio se anuncio la entrega de 238 terrenos, en su mayoría se entregará en el Valle de Andorra, uno de los primeros asentamientos irregulares de la zona alta, donde se produjeron desalojos y desarmes por parte del municipio.

Esta lista que descendió de un padrón para la demanda habitacional que como era de esperarse, tuvo una convocatoria multitudinaria. Mas de 8000 personas se inscribieron y esperan una solución habitacional, desde donde el municipio aseguran se esta trabajando para dar respuesta a los inscriptos en el registro de demanda habitacional.

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