Ushuaia llegó al 80% de ocupación hotelera, con algunos picos de lleno total los fines de semana

Así lo confirmó el presidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica, José Pepe Recchia. Influyó el factor nieve, que hasta algunos días preocupaba a los operadores. La mayoría de visitantes se divide entre nacionales y brasileños. También tracciona el turismo regional, con los visitantes que llegan desde Río Grande. Los turistas de invierno tienen mayor poder adquisitivo que los de verano, y se quedan entre cinco y siete días.
La ciudad tiene el 80% de su capacidad hotelera colmada y picos de ocupación plena durante los fines de semana por el auge del turismo regional, según confirmó ayer el presidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica, José Pepe Recchia.

El empresario admitió que la semana que termina y la próxima “son las más fuertes” de la temporada de invierno por la combinación de fechas con el receso escolar en la mayor parte del país, a lo que se suman las “buenas condiciones de nieve” por las precipitaciones registradas en los últimos días.

“Estamos desanudando los dedos porque los teníamos cruzados hasta hace tres días. La demora en la caída de nieve era un tema que nos preocupaba. Por suerte ahora estamos más que satisfechos con el tiempo”, reconoció Recchia respecto de la variable climática que finalmente acompañó también a la actividad turística.

Si bien la última nevada de importancia se había producido el 21 de junio, con el comienzo del invierno, entre el martes y miércoles pasados cayeron cerca de 20 centímetros de nieve y con ello se revitalizó la actividad en los principales centros de esquí.

El meteorólogo del Municipio de Ushuaia, Gabriel Karamanián, vaticinó, inclusive, otra nevada para hoy, similar a la anterior, por lo que la falta de precipitaciones dejó de ser un inconveniente para los operadores turísticos.

“No era un tema menor. En las últimas temporadas se acentuó la llegada de turismo nacional. Y como los pasajeros están a tres horas de avión de Ushuaia, tienen tiempo para definir otros destinos si verifican que no hay nieve o que no van a poder esquiar. Por lo general, para nosotros, las vacaciones de invierno son sinónimo de esquiadores”, explicó Recchia.

Nacional, brasileño y regional

El otro componente del turismo invernal del fin del mundo es el procedente de Brasil, “un mercado que está muy consolidado y que mejora de una temporada a la otra”, observó el empresario.

“La cantidad de brasileños crece año a año gracias a las tareas de promoción realizadas tanto por el sector privado como por el Estado en sus diferentes vertientes. Esta vez no se pudieron organizar vuelos charter pero las frecuencias de Aerolíneas Argentinas hasta Aeroparque, en lugar de Ezeiza, les permiten a los visitantes salir de Brasil y llegar a Ushuaia en un mismo día”, detalló Recchia.

Los operadores también reconocen el aporte que realiza el turismo regional, sobre todo durante los fines de semana, a partir de los habitantes de la ciudad de Río Grande, en el norte provincial, que se trasladan a la capital para disfrutar de la nieve y de los centros invernales.

“El auge de la industria electrónica permite que chicos de 25 años, trabajadores de las fábricas, se compren un auto de alta gama y el fin de semana vengan a Ushuaia con sus parejas a esquiar. Si bien pagan tarifas promocionadas para residentes, son muchos y esto ayuda a completar la capacidad de algunos hoteles”, señaló el titular de la Cámara Hotelera.

También mencionó que los turistas de invierno, ya sean nacionales o extranjeros, tienen un poder adquisitivo mayor a los de verano, lo que incrementa el gasto que realizan durante sus estadías.

“Hay costos fijos, como el alquiler de tablas de esquí o medios de elevación, que encarecen el presupuesto. Por lo general vienen entre cinco a siete días y en familia, salvo los europeos que viajan más solos o en pareja”, precisó el empresario.

Ushuaia también tiene la característica de alargar su temporada de invierno hasta los meses de agosto y septiembre, debido a la modalidad que han adoptado equipos de esquí profesionales de distintas partes del mundo, quienes aprovechan esa etapa de “contratemporada” para venir a entrenarse al fin del mundo.

“Son estadías de 15 días que mantienen la ocupación hotelera en una época donde se registran picos durante los fines de semana largo y caídas lógicas hasta la llegada del verano”, completó Recchia.

Según el presidente de la Cámara Hotelera, la ciudad ha tomado la decisión de “no desarrollar otras modalidades de turismo de invierno como el estudiantil, que ya tiene en Bariloche un sitio muy consolidado. En cambio necesitamos contar con lugares de esparcimiento más amplios, sobre todo para los más jóvenes. En cualquier caso temporadas como esta nos alientan a seguir trabajando”, aseguró.

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