Uruguay, la tierra de lo prohibido

Uruguay, la tierra de lo prohibido

Por Pablo Salgado

Hoy, el mundo mira con una combinación de asombro y expectativa a este pequeño país sudamericano, único, nacido de las fricciones de dos grandes territorios, y que ha logrado una identidad, una personalidad, una impronta, exclusiva y personal.

Uruguay. País con el que nos peleamos, admiramos, cuidamos y atacamos. Todo junto y al mismo tiempo.

Hoy le incorporamos en el imaginario otra veta que tiene que ver con lo prohibido, lo deseable para algunos, lo peligroso para otros.

Uruguay ha votado en sus cámaras avanzar en un procedimiento único en el planeta. Manejar en su totalidad desde el estado todo el proceso de elaboración y la cadena de valor de la marihuana, hasta llegar al consumidor de manera legal, registrable y controlada, con cupos de compra mensuales y con farmacias como canales de venta.

Un hecho más que nos relaciona con el otro lado del charco desde lo prohibido, el tabú, lo que aquí, a algunos kilómetros de distancia, juzgamos inapropiado, ilegal e impensado.

Uruguay. La tierra que en tiempos del virreinato o la revolución era el lugar de los preparativos, los contra ataques y la resistencia.

Uruguay. La tierra de exilios y huidas.

Uruguay. El lugar donde inclinar nuestras antenas de radio para escuchar las verdades de lo que ocurría en Malvinas.

Uruguay. El destino para separaciones y casamientos, aprovechando ventajas y leyes modernas ante una Argentina pasada pacata y moralista.

Uruguay. Hermanos. Amigos. Admirables Zitarrosa, Benedetti, China, Mujica. Pero ni bien podemos, nos peleamos a muerte, nos atacamos mutuamente entre el Mercosur, la balanza de pagos, y la pastera.

Uruguay. Nos abrazamos y lo pasamos a buscar con el avión al Pepe. Y luego nos manda fruta diciendo que Cristina es jodida, o que alli no habrá saqueos porque hay un gobierno fuerte y estable...

Uruguay. La cuna de los dolares que fluyen libremente y sin topes, en cajeros, casas de cambio y bancos.

Uruguay. La nacionalidad de mi sociedad anónima, de mis depósitos secretos, de mis evasiones recurrentes.

Uruguay. El país donde invierto, donde fugo las divisas, donde encanuto lo que se saco y le chupo a Argentina.

Y desde ahora, Uruguay. La tierra prometida del cannabis legal y presente, en bolsitas de 40 gramos, en la farmacia amiga de su barrio.

Uruguay, nuestra cercana tierra de lo prohibido.

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