Isa y Urtubey, un choque inevitable

Isa y Urtubey, un choque inevitable

La tensión y los chispazos ya son inocultables. Juan Manuel Urtubey y Miguel Isa atraviesan por uno de los momentos más críticos del vínculo, mientras los rumores en los pasillos políticos son inversamente proporcionales a los tiempos de descuento rumbo a las elecciones del año que viene.

Los plazos se acortan y las disputas dentro del PJ se agudizan. La relación sería: a menos tiempo, más conflictos y los líderes políticos ya no disimulan que el choque será inevitable.

Hace tiempo que no se los ve juntos. El corte en las relaciones es evidente y lo que antes era un ida y vuelta entre funcionarios municipales y provinciales, hoy es lejanía al borde de la indiferencia.

Esta semana se tendrán que ver las caras nuevamente en el seno del PJ con el objetivo de definir el cronograma para la elección de autoridades partidarias previstas para noviembre próximo.

Sobre esta instancia no hay problemas. Isa asegura que seguirá apoyando a Urtubey para la conducción del partido. Pero antes habrá que sortear la interna que definirá el candidato a gobernador dentro del PJ para las elecciones generales de 2015. Ahí está el huevo de la serpiente.

Es que todo es desconfianza entre los dos referentes justicialistas. Isa sigue insistiendo en la candidatura nacional de Urtubey y lo que antes sonaba como un deseo de buenos augurios e intenciones, hoy es una fina ironía, casi burlona.

Cada vez que el intendente habla sobre las posibilidades del gobernador a nivel nacional es como un doble mensaje. Ya ni el propio Urtubey piensa en esa aventura política luego de los sondeos de opinión que en el país le dieron menos del uno por ciento de intención de voto. Escuchar que Isa sigue promocionando esa locura, es una señal de que el intendente pide pista sin estorbos.

Por el lado de Urtubey, si bien las cosas no son tan frontales, las señales también resultan evidentes.

El gobernador busca evitar el contacto. Ya no se muestra tan próximo públicamente al jefe comunal; de hecho una de las últimas participaciones que tuvo Isa en el gabinete provincial fue hace casi cinco meses. Allí invitó al gobernador a participar de las jornadas nacionales de la Federación Argentina de Municipios (FAM).

Desde ese momento las cosas no han mejorado en el vínculo y queda menos tiempo para reponerlas. La interna del PJ salteño por la gobernación, dentro de ocho meses, resultará el momento bisagra. Quien pierda no podrá participar como candidato a gobernador por ningún otro sector. Así lo establece claramente el artículo 4 de la ley de internas abiertas provinciales: "Quedan inhibidos de intervenir como candidatos en la elección general por otra fuerza política, quienes hayan participado en las elecciones internas o en lista única, de un partido o frente electoral".

Existe una doble preocupación de Urtubey. Lo que había comenzado como un plan de polarización en el electorado para restarle votos a otros candidatos a gobernador, se le fue de las manos. Isa se anima a hacerle frente porque sabe que los números no le son desfavorables, maneja las mismas encuestas que Urtubey y tiene el panorama más claro: si no va por dentro del PJ, irá por afuera, una táctica que al actual mandatario lo dejó al frente del poder provincial en el año 2007.

Isa conoce muy bien este mecanismo y entiende también que es el momento ideal para ponerlo en práctica. Se tiene tanta fe que asegura que le puede ganar a Urtubey con o sin el apoyo de los intendentes, en una elección general o en una interna partidaria.

Pero hay algo más en este último eslabón que a Isa lo fortalece desde una razón puramente estratégica. Al contrario de Urtubey, no tiene la responsabilidad de ir por dentro del PJ, que en los últimos años no sólo ha perdido votos y afiliados, sino que también depende de otras fuerzas para sustentarse políticamente en la provincia.

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