Entre el miércoles y jueves próximo, los productores de Carbap se reunirán en Bolívar, para decidir los pasos a seguir a partir del cierre de las exportaciones de carne, un tema por el que Norma Urruty acusa directamente a Moreno. La dirigente achaca la situación a la falta de políticas oficiales para el sector.
La máxima referente de la Sociedad Rural local y secretaria de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) aseguró que, "aun sin nada escrito ni ningún funcionario que se haga cargo de esta decisión, la carne ha dejado de subir a los barcos y a los aviones", en obvia referencia a un virtual cierre de las exportaciones cárnicas.
La medida, que nadie asume como tal pero que en los hechos tiene vigencia desde el 12 del corriente, fue eje de la reunión del viernes último entre el controvertido Moreno y los representantes de la cadena cárnica. Allí, el funcionario habría exigido a supermercados y frigoríficos que respeten el listado de precios que fijó para 13 cortes populares, entre ellos el asado a 10,50 pesos el kilo. Según informó en la víspera un matutino porteño, ninguno de los representantes de la industria exportadora se habría atrevido a enfrentarlo, a pesar de que ahora, además de la solicitud del registro de exportación, deberán solicitar una autorización personal de Moreno. Insistentemente, circularon versiones de que el funcionario habría autorizado la salida de contenedores de empresas "amigas".
Para la dirigente local Norma Urruty, el gobierno puso especial énfasis "en todo lo que es termoprocesado, los patés y ese tipo de productos que son los que terminan incidiendo directamente sobre el productor". Sucede que esos derivados surgen de la vaca de conserva, aquellas que el productor ganadero prefiere desterrar de su campo "para retener un ternero o una ternera que tienen mayor vida útil a futuro". Ese esquema "se repite cada año entre noviembre o diciembre, pero no en marzo. Es que hay gente que acumula vacas y, manteniendo sus contubernios con el gobierno, termina vendiendo a 3,20 lo que adquirió a 70 centavos", tras el procesamiento.
Para Urruty, el proceder actual del gobierno resulta estéril respecto de su impacto en el mercado interno. "Frenar estas cargas no le va a mover la aguja al mercado interno, porque no es nada de lo que se consume" en la mesa de los argentinos. "Están actuando sobre supermercados y frigoríficos para que no compren en Liniers, con la idea de que van a poder bajar la demanda; lo mismo que han hecho con el trigo, lo están haciendo con la carne. Y lo está haciendo Moreno. Es siempre lo mismo", argumentó.
Sobre la embestida oficial para hacer caer el precio de la carne, defendió la postura del productor, al explicar que "estamos recuperando el valor del animal en pie, el precio que nos pone en razonabilidad respecto de los costos de producción, que nos puede dejar una rentabilidad" aconsejable para este tipo de emprendimientos. Es que hasta hace apenas unos meses, se estaba produciendo a pérdida: "imaginate si vendés a 3,30 lo que te costó 5,20 producir; nadie puede llevar adelante una producción así, porque se estaría ´comiendo´ su propio capital. Eso, al gobierno no le interesa, porque ellos están tapando los saltos en los precios".
Los reclamos
Los integrantes de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), se reunirán en la vecina ciudad de Bolívar entre el miércoles y el jueves próximo, con la finalidad de analizar los pasos a seguir como respuesta a lo que consideran una embestida del gobierno. Asimismo, evaluarán el resultado del encuentro que el próximo martes sentará a la misma mesa al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, y los miembros de la Comisión de Enlace, quienes reclamarán para que se levante el cierre de las exportaciones y propondrán al Gobierno eliminar temporalmente el IVA del 10,5% para algunos cortes populares.
Los ruralistas llevarán distintos puntos que a su parecer debería aplicar el Gobierno frente a la coyuntura actual y para el mediano y largo plazo. Estos ejes pasarán por un mayor incentivo a la retención de vientres, créditos financieros, que el productor se incline por el novillo pesado para que de esa manera haya más carne en el mercado interno; y por último, la mejora de la infraestructura del sector en lo que respecta al aumento de forrajes y genética.
También aprovecharán el encuentro con Domínguez para preguntarle de qué forma piensa "alentar la producción de trigo luego de la grave sequía de 2009", señalaron fuentes del sector.
"Hace cuatro años que (el Gobierno) está en esta encerrona. Parecieran dedicarse pura y exclusivamente a controlar los precios, pero no modifican ninguna otra alternativa económica; no tienen ni política ni plan para el sector. En algún momento van a tener que sincerar la situación. Porque puede ser que los salarios sean bajos para los precios de hoy, pero ellos le están poniendo un tapón que el día que se dispare, puede hacer estragos".
A cambio de esas decisiones que considera "cortoplacistas" e "ineficaces", Urruty imagina "un trabajo continuado de ir acomodando precios, salarios y condiciones de producción que permitan equiparar costos y rentabilidad. Dar la posibilidad de formar novillos de exportación, de los que sólo saldrán algunos cortes y el resto, lo que no se exporta, queda para el consumo interno, mucho más barato porque está subsidiado. Pero en vez de fomentar esta alternativa, desde el gobierno la han destruido totalmente, incrementando el achicamiento de los criadores".
Por todo eso, la gente de Carbap se encontrará esta semana en Bolívar. "La mayoría de los productores está decidida a votar por un cese de la comercialización: ese es el reclamo más fuerte que las Rurales llevarán a la mesa del encuentro", finalizó Urruty.

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