La iniciativa apunta a la defensa del pequeño y mediano productor y al fomento a la producción. El gobernador cuestionó “la actitud mezquina y especuladora de algunos grupos económicos”.
La iniciativa apunta a la defensa del pequeño y mediano productor y al fomento a la producción de granos, cereales y carnes, junto con todas las economías regionales. Entre sus objetivos se destaca “instrumentar una instancia organizacional de carácter autárquico, capaz de operar en los mercados locales e internacionales de productos e insumos agropecuarios en defensa del pequeño y mediano productor rural, garantizando la competencia y transparencia del mercado”, se informó oficialmente.
El organismo permitiría asegurar el pago del precio pleno a los productores, garantizar la provisión de insumos y ofrecer un marco de previsibilidad. Contempla el trabajo conjunto con cooperativas, acopios y otros intermediarios regionales que pueden actuar como operadores por cuenta y orden del organismo en algunas de las operaciones que se realicen, de manera de aprovechar la infraestructura y logística existente.
Para asegurar la participación de las provincias y los productores, se prevé la creación de un consejo consultivo de carácter vinculante para ciertas funciones dependiente del instituto, con el fin de adoptar las decisiones vinculadas a la operación en los mercados.
ATAQUE. “Los países productores netos de materias primas y alimentos como la Argentina enfrentan enormes oportunidades y también serias amenazas relacionadas con su forma de inserción al orden mundial. Vivimos una situación tan compleja como dinámica del mercado internacional de productos agropecuarios, que en los últimos años revela tendencias preocupantes que exigen una respuesta inmediata y efectiva de parte de los países productores. Estamos indefensos ante cualquier ataque especulativo”, expresó al respecto el gobernador.
“A nadie escapa que un gobierno democrático, elegido por amplia mayoría, está hoy sujeto a un ataque especulativo que pretende minar y condicionar la voluntad de construir un país para los 40 millones de argentinos. Cuando te eligen para gobernar no es para que te sientes en un sillón a ver cómo pasa el día. Te eligen porque confían en tu capacidad para ir resolviendo los problemas cotidianos, los de mediano y largo plazo. Y nosotros los peronistas no le escapamos a esa responsabilidad jamás”, agregó.
En referencia al proyecto, Urribarri dijo que “el difícil contexto planteado supone fijar estrategias claras en relación a la política agropecuaria que deberá asumir la Argentina de cara al futuro” y recordó que la definición del Gobierno nacional “es contundente en este sentido”
Luego, señaló tres objetivos estratégicos estrechamente relacionados: garantizar la seguridad alimentaria nacional, tanto actual como futura, resguardando la mesa de los argentinos; preservar la figura del pequeño y mediano productor rural; y potenciar las ventajas comparativas derivadas de las excelentes condiciones naturales de la producción primaria, a los efectos de aumentar la competitividad internacional de la industria, señaló.
“La comercialización y el análisis de la estructura de los mercados de productos agropecuarios en el país revela una característica saliente: son mercados imperfectos, ya que existen muchos pequeños vendedores frente a pocos grandes demandantes. De allí que las empresas compradoras, principalmente exportadores e industria, tengan un importante grado de control de precios y condiciones de compra que les permite cierto margen para regular el mercado en función de sus intereses”, continuó el mandatario.
“Hoy lo estamos viendo con mucha claridad. El gobierno quiere continuar con sus proyectos de un país más justo e inclusivo, invertir en obras y fortalecer los proyectos energéticos y se encuentra con una actitud especulativa de los que quieren una Argentina para pocos”, señaló Urribarri, sobre la “falta de voluntad” de grandes grupos empresarios de efectuar la liquidación de dólares ante el Banco Central.
HERRAMIENTA. “Nuestra propuesta es crear un Instituto Nacional de Comercialización Agropecuaria. Pero para eso necesitamos empresarios que entiendan la hora que vivimos. Que entiendan que este gobierno garantiza y ha garantizado una dinámica competitiva del mercado interno, con políticas contracíclicas. Esta actitud de hoy, mezquina, especuladora, de algunos grupos económicos, tiene como único objetivo debilitar o perjudicar al gobierno”, advirtió el gobernador.
Precisó luego que lo que se busca es organizar “una herramienta que permita conocer los márgenes de comercialización de la producción agropecuaria y, consecuentemente, intervenir eficazmente en los precios internos de los alimentos”. Esa información, subrayó, “va a facilitar conocer también las debilidades de competitividad de las economías regionales” y, con un adecuado manejo de subsidios y compensaciones, administrar el tipo de cambio por la vía fiscal, aliviando la presión del mercado cambiario y ampliando la demanda externa por mejoras competitivas”.
Por último, Urribarri apuntaló la idea de un sólo organismo “para el abordaje del sector agropecuario, evitando la dispersión entre distintas áreas que dificultan la adopción de políticas estructurales, además de incorporar a las provincias y los productores, lo que con seguridad acelerará la toma de decisiones al evitar distintas instancias de consulta”, concluyó.
1991
fue el año en el cual, a través del decreto 2.284, se disolvió la Junta Nacional de Granos. La resolución, emitida durante la Presidencia de Carlos Menem, había sido elaborada por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo y apuntaba a la desregulación de mercados. El organismo fue creado en 1933 durante el Gobierno conservador de Agustín P. Justo, con el nombre de Junta Reguladora de Granos. En 1946, bajo la Presidencia de Juan Domingo Perón, se transformó en el Instituto Argentino de Promoción e Intercambio (IAPI). En 1963, con José María Guido en el Gobierno, fue reorganizado como Junta Nacional de Granos.




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