El presidente del Instituto de Vivienda destacó que el gobernador Jorge Capitanich encontró respuestas en el reconocimiento nacional de ajuste de costos para que alrededor de 120 empresas constructoras terminen más de 4.000 viviendas.
Los empresarios del sector se mostraron aliados tras la reunión que mantuvieron con el gobernador el martes por la noche. Ayer Benítez indicó que el financiamiento tuvo un trámite muy engorroso, burocrático, hubo un período de tiempo prolongado hasta recibir recursos del fideicomiso que se conformó con recursos de la Anses y otras entidades privadas.
“Hubo un desfase importante en los costos que por otra parte lo reconoce la propia Secretaría de Vivienda de la Nación: entre el valor que nosotros licitamos por cada unidad habitacional y el valor fijado para el mismo tipo de vivienda a diciembre de 2010 había un valor de más de 2.000 pesos de diferencia”, acotó el funcionario para señalar el origen del problema.
Reanudar las obras
Benítez dijo que “estamos en condiciones de absorber gran parte de esa diferencia de costos y como contrapartida se planteó que las empresas impongan el ritmo de obra necesario para cumplir con los plazos previstos en la licitación de las viviendas” y luego estimó que “hubo un acuerdo generalizado en este sentido. A las empresas les conviene terminar las viviendas”.
“Lo que se planteó es que con este refuerzo, este reconocimiento de una actualización en el valor de la construcción se puede comenzar rápidamente a trabajar”, añadió el funcionario. Según señaló los empresarios “están conformes” y dijo que se instrumentará el trámite tras el dictado del decreto respectivo que se dictará esta semana.
A su vez debe empezar la construcción de otras 1.000 viviendas también financiadas con la Anses para poder terminarlas en los próximos meses. “Noté conformidad, buen año, para trabajar rápidamente. Es un desafío para terminar todo en 5 meses”, remarcó.
A su vez la Secretaría de Vivienda de la Nación remitiría fondos que por diversos motivos quedaron estancados el año pasado y que serían desembolsados con destino a viviendas para aborígenes y viviendas en predios rurales. “El panorama financiero tiende a despejarse para la totalidad del conjunto de las obras que está llevando adelante el Instituto de Vivienda”, precisó.
El funcionario no eludió la existencia de “algunos problemitas” porque se licitaron viviendas “a precios muy viejos, pero está prevista la redeterminación de precios, pero en la medida que vayan fluyendo estos fondos también se van ir solucionando ese tipo de problemas”.
Por otra parte dijo no tener notificación oficial del acuerdo por el cual se deberán construir viviendas para docentes, como surgió de la paritaria nacional esta semana. “Supongo que vamos a participar, también, como en el plan para construir viviendas con sectores sindicalizados”, indicó.

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