El objetivo de los trabajos es que los adolescentes se posicionen crítica y activamente frente a distintas problemáticas. Y compartan con sus pares las claves para reflexionar, debatir y construir respuestas.
“Como universidad tenemos la preocupación de articular mejor con la escuela media porque entendemos que las secundarias trabajan bien y hay muchos saberes que se van construyendo. Ese saber es válido, sólido, científico y reúne un año de trabajo de los chicos, por lo que son proyectos sumamente profundos y comprometidos”, destacó Mariela Cordero, magíster en Salud Mental y responsable del Área de Ingreso y Estudios Preuniversitarios de la Universidad Católica de Santa Fe.
En esta edición, los alumnos expusieron su aporte crítico acerca del medio ambiente, adolescencia, artes, salud, proyectos de servicios a la comunidad, economía, derechos, educación y participación ciudadana. “Este año vemos mucha preocupación por la protección de la niñez, la ancianidad y la discapacidad, lo cual habla muy bien de nuestros jóvenes. Para culminar se va a hacer un trabajo de escritura de las conclusiones y tenemos un grafitero que va a trasladar en dibujo, estos resultados”, dijo la coordinadora.
La jornada comenzó con el recibimiento del rector Ricardo Rocchetti y prosiguió con una conferencia a cargo de Eugenio Martín De Palma, secretario académico de la Católica. Luego, los jóvenes se dividieron por comisiones, para dirigirse a las aulas asignadas y presentar los resultados de sus trabajos en áreas afines.
Víctimas de bullying
Las alumnas del Colegio San José presentaron un trabajo que enciende una alarma. Tras encuestar a 290 estudiantes de su escuela, pudieron reconocer 24 casos efectivos de víctimas de bullying o acoso escolar (un 8 %).
“La mayoría dijo haber sido acosada por un grupo y que no solamente padecen esto dentro de la escuela, sino afuera, en otros ámbitos, o bien que eso las llevó a cambiarse de colegio. El bullying las afecta en los estudios, en la casa, en la confianza que tienen sobre sí mismas, en la relación con los demás, y hasta pueden provocar pensamientos suicidas”, advirtieron Lucía, Florencia, Candela, Aylén y Sofía.
Diarios no, redes sociales sí
Un grupo de alumnos de la escuela Sara Faisal averiguó si los adolescentes leen el diario y la conclusión rotunda es que no tienden a hacerlo. “Un escaso porcentaje solamente busca las noticias de deportes, pero en general no leen los diarios y están conscientes de que no lo hacen”, comentaron Camila, Julián y Ana, alumnos de 5to. año.
El equipo de investigación realizó encuestas entre sus compañeros y obtuvieron la conclusión de que los adolescentes hacen varias cosas al mismo tiempo: mientras comen, ven la tele y mensajean a sus amigos con el celular. “Entonces, no dedican la atención y el tiempo necesario a sentarse a leer el diario. Sí se informan a través de las redes sociales y la tele pero sólo a manera de flash informativo o de títulos, no hacen una lectura detallada de las noticias. Otra fuente de información son sus familias y amigos”, destacaron.
Paulina, en tanto, trabajó con sus compañeras sobre los peligros que supone no adoptar las medidas suficientes de prevención en las redes sociales. “Hicimos una encuesta a chicos de entre 13 y 17 años, y si bien la mayoría se entera que a través de Internet hay personas que citan a los chicos con fines engañosos o roban cuentas bancarias u ofrecen trabajos falsos, hasta que no les pasa a ellos a alguien cercano, no toman conciencia”, contó la estudiante, quien pretendió concientizar sobre el riesgo que conlleva el tipo de fotos que suben a las redes y la colocación de donde están a toda hora.
“También pudimos saber que las tecnologías generan adicción y los adolescentes se quedan hasta las 5 de la mañana conectados a Internet”, subrayó.
Comentá la nota