Unos 100 corredores inmobiliarios pidieron la baja en seis meses

Unos 100 corredores inmobiliarios pidieron la baja en seis meses

Cerca de 50 agentes ya la han obtenido, mientras que otros 50 la han solicitado y está siendo analizado el pedido en el Colegio de Corredores Inmobiliarios. Es por caída de la actividad en el sector.

A tres años del cepo cambiario y la entrada en vigencia de la resolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que restringió el acceso a las divisas extranjeras y forzó a tener que pedir autorización para acceder a la compra de dólares, existe un antes y un después en el sector inmobiliario en la provincia. 

La caída de ventas en propiedades desde 2011 hasta ahora ha sido superior al 50%. Y en alquileres de locales comerciales casi todas las voces marcan desplome en la demanda superior al 67%. 

La quietud del sector es tan severa que en 6 meses unos 50 matriculados del Colegio de Corredores Públicos e Inmobiliarios de Mendoza se dieron de baja, y otros 50 también la solicitaron y el pedido está siendo considerado por el Colegio para dejar la actividad inmobiliaria. 

“Es catastrófico lo que está pasando con el sector”, señaló Santiago Debe, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza y titular de Debe Propiedades.

Hace unos días una estadística dada por la Cámara Inmobiliaria Argentina que aseguraba que cerraron 884 agencias porteñas encendía luces de alerta.

En Mendoza la baja de profesionales de la actividad inmobiliaria también es significativa. 

“En la provincia no cierran los inmobiliarios, pero se dedican a otra actividad. Nosotros para darle la suspensión de matrícula pedimos todos los antecedentes de los matriculados. Hemos tenido más de 50 bajas en 6 meses. Y hay otros 50 que también la pidieron y el Colegio está analizando el pedido que realizaron de suspensión”, precisó Debé. 

Desde la visión de Cocucci no sólo el cepo asfixió las ventas y operaciones inmobiliarias y por ende la baja de firmas, sino que también existen otros factores como inflación, la escasez de crédito para un sector donde los proyectos son de largo plazo. 

“Hay que administrar bien para poder bancarse el déficit operacional. Los más afectados son los mas pequeños con estructuras de empresas unipersonales. En general las inmobiliarias son emprendimientos pequeños con poca espalda financiera y por ende más vulnerables al actual contexto”, concluyó Cocucci.

Venta fincas paralizada

Las restricciones a la libre compra de dólares instauradas por el gobierno nacional creó un clima de desconfianza que fue, según Debé, más intensa en las propiedades de mayor tamaño y que congeló casi en su totalidad la venta de propiedades rurales.

“Nosotros veníamos vendiendo antes del cepo muchas propiedades a extranjeros. El cepo nos perjudicó todo el ingreso de divisa extranjera. Quedó muy atrás la época en que vendíamos fincas, incluso a mendocinos que se habían ido vivir a España y llegaban con dinero y producían o invertían en un terreno de 10 hectáreas. En el sur de la provincia cayeron las ventas pero sobre todo las propiedades rurales”, remarcó Gabriel Moreno, de Inmobiliaria Moreno, delegado del Colegio Inmobiliario de San Rafael. 

En el caso de Pablo Cocucci de Inmobiliaria Cocucci, si bien el cepo afectó las operaciones inmobiliarias de venta en su firma, en su visión existieron en los últimos tres años otros factores que congelaron las operaciones inmobiliarias. 

“Hay otros aspectos nefastos que también sufrimos. El crecimiento de la inseguridad en zonas muy bien ubicadas como el barrio Bombal, o la Quinta Sección, también algunas zonas de Dorrego, está ocasionando el éxodo de gente y más interesados en vender y pocas compras”, apuntó Cocucci. 

También el empresario inmobiliario subrayó que la problemática social de ancianos que viven en grandes casas valiosas pero difíciles de vender está trabando el mercado. 

En el caso de Mónica Toreno de Inmobiliaria Lazo y María Rosa Landaro, de Inmobiliaria Landaro, la caída de ventas de propiedades en tres años fue del 40%. El cepo desplomó las operaciones comerciales en las grandes casas valuadas en $ 1,5 millón. 

Locales comerciales

Pero sin duda los mayores controles a la compra y venta de dólares también fueron nefastos para el alquiler de negocios. Las inmobiliarias en la provincia señalaron en conjunto, y dijeron que el desplome de alquileres en tres años ha sido del 67%. “El cepo ha sido la peor de las medidas económicas tomadas. Cuando se instauró el dólar estaba a $ 4,50, hoy el blue está cerca de los $ 15, en tres años el peso se devaluó como nunca lo había hecho en su historia”, apuntó Debé.  

“En San Rafael ha caído un 50% el alquiler de locales comerciales, se construyó más de lo que había disponible para pagar”, se sinceró Moreno. 

Luego del cepo los locales en el Sur de 50 a 80 metros sufrieron sus mutaciones. 

“Se debieron dividir para poder encontrar interesados en alquilar a precios más bajos. Hoy los locales se dividieron en una superficie de 50 metros porque tiene una renta de $ 12 mil, como nadie lo puede pagar, el dueño lo divide y lo alquila por partes. Así de un local grande lo destina una parte para un quiosco con un alquiler en $ 4 mil y otro en venta de ropa por $ 6 mil, juntas llegan a $ 10 mil por mes, menores a las pretensiones económicas del dueño”, detalló Moreno, pero también afirmó que incluso en sus versiones más chicas los locales están igual de desocupados. En tanto en el microcentro provincial la realidad es bien conocida: los locales vacíos y en alquiler se ven en forma constante. 

Al igual que en el Sur de Mendoza, los nuevos locales más pequeños tampoco se alquilan.

“Tengo clientes que ya llevan más de un año sin alquilar, con todo lo que significa afrontar hoy en materia impositiva una superficie que no da una renta”, reflexionó Toreno.

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