Dicen que sería un elemento importante para disuadir a los delincuentes y para aportar datos en caso de nuevos hechos delictivos. Desde septiembre, en que se anunció el plan, nadie volvió a hablar del tema
Es que en aquel momento el gobernador Juan Schiaretti informó en su visita a la ciudad el lanzamiento de un plan de seguridad que incluía la colocación de puntos de observación, todo monitoreado desde una oficina que se montaría en la Unidad Regional de la Policía. Sobre eso, la Municipalidad complementaría la idea con más cámaras.
Pero ninguna de las dos propuestas llegó a plasmarse y luego del golpe dado por tres delincuentes valuado en unos 500 mil pesos, tanto el Cecis como la Cámara Mercantil remarcaron la necesidad de desempolvar los anuncios y llevarlos a la práctica.
“No vemos esto como parte de una ola de asaltos, ni mucho menos. Creemos que se trató de un hecho aislado y que esperemos que no se repita. Pero es cierto que si se hubiese cumplido con el anuncio de las cámaras, y teniendo en cuenta el lugar del robo, seguramente se contarían con más elementos para poder dar con los delincuentes”, explicó Diego Cid, vicepresidente de Comercio del Cecis.
Por su parte, Carlos Brancher, presidente de la Cámara Mercantil, no tuvo dudas en señalar que “las cámaras son vitales y no sabemos qué pasó que finalmente nunca se aplicaron. Sin dudas que si la ciudad contara con esa herramienta los comercios estarían más protegidos y los ladrones más inseguros”, dijo el dirigente.
Desde septiembre, en que los representantes comerciales se reunieron con funcionarios y apoyaron la iniciativa que pretendía vigilancia en puntos estratégicos de la ciudad, como los bancos, las calles de ingreso y egreso del centro, y las principales arterias comerciales, nunca nadie volvió a comunicarse con ellos.
“Por ahí se cuestiona ese tipo de implementación por las cuestiones de intimidad, pero lo que se pretende monitorear es el espacio público y no la intimidad de nadie. Creemos que sería una medida muy oportuna”, consideró Cid.
“Lo que notamos por ahí es la sensación de inseguridad más allá de que hay una presencia policial en el centro. Creemos que la cantidad de policías es insuficiente y que sería bueno que se trabaje en ese sentido”, dijo Brancher, quien destacó además “la necesidad de apostar por un mejor ordenamiento del espacio público y apostar por el proyecto centro que intenta dar más visibilidad y espacio al centro de la ciudad, lo que seguramente terminará redundando en mayor seguridad”, indicó.
Sobre este último punto los comerciantes insisten en que definir el proyecto de los vendedores ambulantes debe ser un comienzo indispensable y luego terminar la obra de ensanche de las veredas y acondicionamiento del microcentro con nueva iluminación.
“Las cámaras han demostrado en otras ciudades importantes del país ser muy útiles como elemento de disuasión y a su vez para el aporte de información sobre ilícitos”, dijo Brancher.
Por su parte, Cid destacó que “si esta herramienta finalmente se aplica permitiría rediseñar la cobertura de la policía, porque el monitoreo con cámaras abriría la posibilidad de redistribuir personal que ya no sería tan necesario en el centro y habría más presencia de agentes en los barrios más alejados”, dijo.
Los negocios, cada vez con más medidas de seguridad
Las cámaras de seguridad en distintos rincones y los detectores colocados en las puertas de los locales comerciales pasaron a ser elementos fundamentales en muchos comercios de la ciudad.
Es que además de reclamar mayor protección a la Provincia en el área central de la ciudad, muchos negocios tomaron el problema particularmente y buscaron el equipamiento necesario para intentar evitar asaltos como el sufrido el martes por la joyería de calle Sobremonte.
El robo de los $500 mil generó en el comercio una sensación de desprotección. “Si bien el comercio del oro es muy particular y requiere de mayor precaución por parte de los comerciantes, el resto no está exento de que le pueda pasar algo similar”, explicó ayer un importante comerciante del centro de la ciudad.
Por eso en gran parte de los locales se agudizan las medidas de seguridad y el monitoreo interno con disimulados lentes que toman distintos ángulos del local van ganando espacios. Primero fueron aquellos que trabajaban con dinero como los comercios que cobran impuestos y servicios, el primer eslabón que se sumó a las acciones individuales luego de los bancos y financieras.
Pero después, de a poco, las casas de electrodoméstico, las tiendas, supermercados, y hasta kioscos fueron aplicando estas herramientas.
“Hay que tener en cuenta que la ciudad ya tiene un tamaño muy importante y como tal requiere de otro tipo de estrategias y acciones para combatir problemáticas que van de la mano del crecimiento”, indicó Carlos Brancher, presidente de la Cámara Mercantil. En el mismo sentido, el vicepresidente del Cecis, Diego Cid, remarcó que “la ciudad va creciendo y sin dudas exige ir ajustando cosas, y la verdad es que muchas veces vemos que las respuestas del sector político no siempre están a la altura de las circunstancias”, indicó.
Por último, los comerciantes no dejaron de destacar la presencia de “mecheras” y “carteristas” que circulan por las calles del centro esperando algún cliente desprevenido. “Se ven a diario”, explicaron.

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