Hackers de ese país se habrían infiltrado en sus servidores; críticas de Pekín a Obama
Según el diario, que atribuyó la información a personas anónimas involucradas en la pesquisa, investigadores de seguridad han localizado la intromisión a computadoras en la Universidad Shanghai Jiaotong y la Escuela Vocacional Lanxiang en China.
Google no realizó ayer declaraciones al respecto, pero había revelado el 12 de enero que los piratas digitales habían robado alguno de sus códigos de computadoras e intentaron meterse en cuentas de activistas de derechos humanos que se oponen a las políticas de China.
El sofisticado robo también estaba destinado a computadoras de por lo menos otras 30 compañías, según informaron los expertos en seguridad. Se cree que una debilidad en la seguridad del programa Internet Explorer ha creado un espacio para acciones de este tipo.
El ataque fue lo suficientemente serio como para que Google enfrentara al gobierno de China y cuestionara sus reglas de censura, que eliminan temas política y culturalmente delicados de los resultados de búsqueda de Internet en el país.
Incluso la firma amenazó con retirarse en breve del país, a menos que el Partido Comunista chino flexibilice sus restricciones a la libertad de expresión.
La amenaza de retirarse de China disparó la especulación de Google de que el gobierno del país pudiera haber estado involucrado en los ataques. La empresa ha dicho solamente que considera que el ataque fue originado dentro de China.
Pekín ha negado cualquier participación y sigue insistiendo públicamente en que Google debe obedecer sus restricciones contra vínculos o links considerados subversivos o pornográficos.
Protesta formal
La revelación de The New York Times , que podría incrementar los actuales resquemores entre Washington y Pekín, se produjo el mismo día en que el gobierno chino convocó al embajador norteamericano Jon Huntsman para presentarle una protesta formal por la reunión de la víspera entre Obama y el Dalai Lama.
El encuentro se realizó en Washington pese a las advertencias chinas de que perjudicaría severamente las relaciones sino-norteamericanas. China considera al Dalai Lama un líder separatista, mientras que este último lo niega y afirma que sólo busca una amplia autonomía cultural de los tibetanos dentro de la República Popular China.
"La acción norteamericana es una seria injerencia en los asuntos internos chinos; hiere seriamente los sentimientos del pueblo chino y perjudica seriamente las relaciones bilaterales", dijo ayer el vocero de la cancillería china, Ma Zhaoxu.
El vocero dijo que la reunión "violó burdamente las normas básicas de las relaciones internacionales" y el compromiso de Estados Unidos de respetar la soberanía china.
La Casa Blanca había organizado una reunión discreta a la que no pudieron entrar las cámaras.
Pero luego publicó una fotografía de Obama y el Dalai Lama (ambos premiados con el Nobel de la Paz), y un comunicado en el que apoyaba los objetivos del líder budista tibetano. Además, el líder religioso salió luego a conversar con los reporteros y se declaró muy feliz por el apoyo de Obama.

Comentá la nota