Desde temprano, cientos de miles de rosarinos y turistas se volcaron al Monumento y la costanera para acompañar al punto inicial de la 35ª edición del rally más famoso del planeta, que pasa por Sudamérica por sexta vez.
Desde temprano, cientos de miles de rosarinos y turistas se volcaron al Monumento y la costanera para acompañar al punto inicial de la 35ª edición del rally más famoso del planeta, que pasa por Sudamérica por sexta vez. Al pie del mástil mayor se ubicó la rampa, por donde estaba previsto que pasen las 174 motos, 147 autos, 70 camiones y 40 cuatriciclos.
Allí iniciaban un recorrido plagado de entusiasmo, pasión y comunión con la multitud que se reunió junto al Paraná. No fueron pocos los que pasaron la tarde en los balcones de los edificios que dan al río. Entre los rugidos de los motores, los pilotos hicieron piruetas, flamearon sus banderas y hasta frenaron para sacarse fotos, fundamentalmente con los más chicos.
Los primeros en bajar del podio fueron los conductores de cuatriciclos y de las motos. Entre ellos, David Tieppo, corredor de Casilda, dijo estar "muy feliz" y prometió "dejar todo para llegar al final de la carrera". Más tarde llegó el turno de autos y camiones. Las figuras de todas las categorías fueron apareciendo sobre el final, pero todos por igual despertaron la admiración de los espectadores.
El rosarino Daniel Marrochi fue uno de los más aplaudido sobre la rampa y en el recorrido por la avenida Belgrano, hasta el final de la avenida de la Costa. Se mostró emocionado al mundo por las transmisiones de la TV Pública y Fox Sports y, ya dentro del Buggy con el que buscará completar los nueve mil kilómetros, recibió el saludo del gobernador Antonio Bonfatti.
El primer mandatario santafesino fue una de las autoridades presentes. Entre los que más se dejaron ver al pie del Monumento estuvieron también la intendenta Mónica Fein, el jefe de Gabinete de ministros de la Nación Jorge Capitanich y el ministro de Turismo nacional, Enrique Mayer.
Cerca de las 19 fue el turno del argentino Marcos Patronelli, campeón en cuatriciclos, quien recibió otra de las ovaciones en la tarde soleada de sábado.
Mientras tanto, fanáticos y curiosos vivían la experiencia con todo en el Parque a la Bandera. Una multitud circulaba por las inmediaciones. Inclusive, muchísima gente optaba por ingresar al Village Dakar, donde por 15 pesos se puede ver muy de cerca todo lo referente a la competencia internacional. Stands, promotoras y ofertas gastronómicas completaban la postal.
Entre los puestos más solicitados estaban las tiendas oficiales, un total de ocho que fueron distribuidas en distintos puntos, inclusive fuera del espacio cerrado.
En el aire, una avioneta brindaba su show y al menos dos helicópteros recorrían permanentemente toda la zona. En la tierra, los bomberos, la policía, la gendarmería, médicos y miles de voluntarios seguían de cerca cada paso de los pilotos y del público.
Desde las cuatro de la mañana de este domingo los vehículos iniciarán la despedida de una ciudad que colmaron tanto ellos como sus seguidores. Hoteles, restaurantes y bares se vieron a pleno, fundamentalmente en los últimos dos días. Ahora, los pilotos recorrerán 809 kilómetros, 180 de ellos cronometrados. Será con el enlace Rosario-Córdoba y con el tramo Córdoba-San Luis.



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