Hay unas 10 mil familias bolivianas que viven de la agricultura y el comercio en Tucumán

La cónsul del Estado Plurinacional de Bolivia en Tucumán y Salta, Ingrid Zavala Castro, estuvo el viernes en la provincia y afirmó que la mayoría de los ciudadanos bolivianos logró regularizar su situación dentro del país. En cuanto a los casos de explotación laboral, aseguró que no hay denuncias oficiales, pero eso no implica que no existan. “De parte de ellos, no se dará una rebelión; al boliviano le interesa trabajar y ganar su dinero; trabajan para salir adelante”, agregó. Sostuvo que la gestión de Evo Morales representa una esperanza para sus pueblos.
Unas 10.000 familias bolivianas viven en Tucumán, concentradas en los departamentos de Lules y Trancas, y representan la mayor población extranjera en la provincia. La mayoría se dedica a la agricultura, y en menor medida al comercio; todavía mantienen la cultura “del trabajo sol a sol, sin quejarse”.

La cónsul del Estado Plurinacional de Bolivia en Tucumán y Salta, Ingrid Zavala Castro, seguró que la mayoría de los ciudadanos bolivianos logró regularizar su situación gracias al convenio de Patria Grande, que fue firmado en 2006 entre Cristina de Kirchner y Evo Morales. “Este convenio sentó las bases para facilitar la radicación del ciudadano, porque simplifica y abarata el costo del trámite. Terminó en 2010 y fue muy exitoso, ya que permitió regularizar la situación de la mayoría de los ciudadanos de nuestro país”, declaró en diálogo con primerafuente.

Zavala Castro, con sede en Salta, viene una vez al mes a Tucumán, para avanzar en los trámites de documentación y radicación de ciudadanos bolivianos, en el Centro de Residentes Bolivianos “Tahuantinsuyo”, que funciona en Bernabé Aráoz 18, de la capital tucumana.

“Hay dos tipos de ciudadanos bolivianos. Los migrantes agrícolas que siguen los ciclos productivos del tabaco, aceituna, limón y de la frutilla, y que en un determinado momento vuelven a Bolivia. No tenemos cifras de ellos por su carácter rotativo. Y después están los que se quedan y se dedican al comercio y a actividades agrícolas en fincas”, detalló, al referirse a la realidad de sus compatriotas, más precisamente, en el norte argentino.

Con respecto a si siguen siendo víctimas de explotación laboral, la funcionaria diplomática aclaró: “No hemos tenido denuncias sobre explotación laboral, sin embargo, es bien sabido que los empresarios aprecian a los trabajadores bolivianos porque no se quejan, trabajan de más y son sumisos en comparación con un trabajador argentino”, e insistió en que si bien no hay denuncias, “no quiere decir que no suceda”.

“De parte de ellos, no se dará una rebelión; al boliviano le interesa trabajar y ganar su dinero; trabajan para salir adelante”, agregó. En tiempos de campañas agrícolas, los bolivianos trabajan desde las 6 de la madrugada hasta la noche, en la conocida cultura de “sol a sol”.

Zavala Castro también resaltó el espíritu solidario que se da entre ellos: “Tienen la convicción de que solo no eres nada, sólo en grupo sales adelante”.

Mientras trabajan sin parar en el norte argentino, para los bolivianos el gobierno de Evo representa una luz en el camino a mejorar la calidad de vida, aunque sea de las futuras generaciones. “Si uno recorre el área rural, se ven cosas que antes no se veían, como grandes escuelas y centros deportivos. Se trata de sentar las bases para mejorar las condiciones de vida. Asi, Evo dio un impulso especialmente a las zonas rurales”, señaló la diplomática, quien aseguró que para los bolivianos, Evo representa una esperanza, porque revalorizó sus culturas, con el respeto a la hojas de coca, a sus ancestros y a sus formas de vida.

Comentá la nota