San Juan.- Hasta ahora, los maestros sanjuaninos no han aceptado las distintas ofertas salariales hechas por el Gobierno. Las dos últimas, planteadas ayer, serán llevadas a discusión en las escuelas. Recién el viernes estarían dando una respuesta por su rechazo o aceptación.
Las propuestas oficiales
Varias han sido las propuestas del Gobierno en esta discusión paritaria docente desde que se inició. Hasta ahora, todas han sido rechazadas.
Ayer miércoles, luego de varias horas de conversación con las entidades gremiales, las autoridades del Ministerio de Educación encabezadas por su titular, Cristina Díaz, plantearon dos opciones de mejora salarial para el sector.
La primera de estas propuestas es establecer el Valor Índice en 2,9779 puntos, la eliminación del ítem E19 e incrementar la suma fija remunerativa no bonificable en 207 pesos por persona, con lo que el ítem A56 pasaría a ser de 457 pesos. Así planteadas las cosas, el salario testigo docente pasaría a ser de 1.200 pesos, mientras que el básico igualaría los 2.250 pesos que la CTERA acordó con el gobierno nacional.
La segunda consiste en llevar el Valor Índice del salario a 3,1023 puntos, eliminar el ítem E19 de 100 pesos y otorgar una suma fija remunerativa no bonificable de 150 pesos por cargo o su equivalente en horas cátedra. De este modo, el salario testigo quedaría en 1.250 pesos, mientras que el sueldo inicial alcanzaría los 2.253 pesos.
Cabe acotar que en ambas propuestas los docentes mantienen los 410 pesos, de marzo a diciembre, en concepto de Fondo Compensador, más 165 pesos hasta junio y 255 pesos a partir de julio en concepto de Incentivo Docente. Ambos son pagados por la Nación, no por la Provincia.
En síntesis, en caso de aceptar cualquiera de las dos propuestas, los docentes sanjuaninos estarían percibiendo alrededor de 2.900 pesos mensuales, sin tener en cuenta la incidencia porcentual en el salario de la antigüedad o el radio, lo que en muchos casos implica que se duplique o triplique esta cifra básica.
El debate de las bases
Ayer, durante el transcurso del plenario de delegados de UDAP celebrado en la EPET Nº 4, se pudieron escuchar los planteos de los docentes transmitidos por sus representantes en cada escuela. En general, se puede decir que había dos planteos bien diferenciados y que se excluían mutuamente.
El primero, más racional y que parece a tono con la evaluación que en privado realiza la dirigencia gremial, rescata el hecho de que el salario testigo, a partir de las propuestas gubernamentales, se haya beneficiado con un porcentaje de aumento superior a los 3o puntos, al que muchos reconocieron como algo inédito en San Juan desde hace décadas. Por otro lado, esto implica una leve mejora en las expectativas a futuro de quienes están a un paso de jubilarse.
Varios de los delegados que se inclinan por aceptar alguna de las propuestas, insistieron en la necesidad de que sus pares expliquen a los compañeros de tarea en las escuelas, lápiz y papel en mano, a cuánto ascendería el salario de cada uno de ellos a partir de marzo. Y advirtieron también sobre el riesgo de que, por pelear por 100 pesos más de salario, se pierdan los dineros que paga la Nación en concepto de Fondo Compensador e Incentivo Docente.
Por otro lado, se escucharon planteos rayanos con el capricho, como el de una directora de escuela que propuso no sólo el rechazo de ambas propuestas sino exigir un aumento del 40 por ciento a través de paros y movilizaciones, lo que llevaría las cosas a un nivel de conflicto que nadie en su sano juicio desea y que provocaría el rechazo de un amplio espectro de la sociedad. En general, quienes quieren rechazar el ofrecimiento salarial, no ofrecieron otro argumento que su propio deseo o el presunto deseo de sus representados.
Al maestro con cariño
Digamos, de movida, un par de verdades. Durante décadas la profesión docente fue bastardeada y ninguneada por gobiernos más preocupados en “hacer los deberes” ante organismos internacionales que por la educación que recibían nuestros hijos. Sus gremios se enfrentaron al poder de turno con entereza y sin agachadas. La Carpa Blanca quedará para siempre como un hito en la defensa de la educación pública.
Dicho esto, también es válido mencionar que desde 2003 el actual gobierno, tanto provincial como nacional, dio un giro de 180 grados en las políticas públicas en la materia, tanto en cuestiones de fondo como de infraestructura y salarios. Los ejemplos sobran, pero como muestra basta mencionar que hasta 2002 se invertía el 2 por ciento del PBI en Educación y el 5 por ciento en pagar deuda externa. Ahora se paga 2 por ciento del PBI en deuda externa y se invierte el 6,47 en Educación.
Los maestros no ganan lo que merecen. Muchos argentinos no ganamos lo que merecemos. Pero, tal cual se dijo en alguna ocasión estamos siguiendo un camino donde estamos bien y vamos por más.

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