El arquero Cristian Bucci ofreció un desgarrador panorama de las necesidades básicas que no puede satisfacer como jugador de Racing. Superado por la emoción, se quebró y no pudo seguir hablando. Dentro de sus penurias, explicó que volvió a fracturarse por haber aceptado jugar sin el tiempo de recuperación requerido. Una nota de OLAFUTBOL.
En su monólogo, el arquero detalló que “(Esteban) Erramuspe me prestó la obra social, Beto (Alarcón) ayer me prestó plata. Lo sostuve hasta último momento. Hoy fui al médico a traumatología, me pago yo las consultas con la obra social porque los dirigentes ya no pagan más nada. Les pido una placa que me tengo que hacer por el control y me dicen que ya me hice una hace un mes, pero se olvidan que cuando tuve que atajar casi roto, lo hice”.
Siguió diciendo que “los médicos me piden una resonancia hace un mes, ni noticias, con los muchachos vamos a ver si me la puedo hacer. Con la plata que me prestó Beto (Alarcón) me pagué una placa, aunque me salio mal, posiblemente tenga que parar, inmovilizar el pie de vuelta porque se me ha fracturado un hueso de vuelta abajo del tobillo a raíz de entrenar mal, del esfuerzo que se hizo, de no hacer las cosas bien. Tengo que hacer un tratamiento con corticoides pero voy a ver como consigo los medicamentos”.
En la reunión realizada en el vestuario, el relato de Bucci angustió a muchos de sus compañeros. “Les dije a los muchachos que no quería seguir. A la dirigencia no le pido más nada, jugué mal, pisaba mal, culpa de eso ahora me duelen todos los dedos, el costado, la planta, me dijeron ‘y bueno, te buscaremos otro médico’. Les dije que no quería cambiar de médico y el que me operó me va a seguir tratando”.
Costó interrumpir la enumeración de penurias. “Traté de hacer pasar la resonancia por la obra social pero me la rechazaron porque me rompí en el club, el cuál tiene que tener una ART pero no tiene. Mañana (jueves) esperaré, juntaré plata con los chicos para hacer una resonancia que me la pidió el médico sí o sí. Es un huesito muy chiquito que está roto”.
“Es la amargura de siempre lo mismo acá. Cedemos siempre, ellos no mueven un puto (sic) paso para buscar algo. En su momento cuando el nene necesito leche (llora), le pedí a Saldías que me dé leche y cuando fui a cobrar el 20% me la descontó”, dijo y ya no pudo seguir hablando.
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