Turquía: la corrupción complica a Erdogan

Remodeló su gabinete luego de tres renuncias
El mayor escándalo de corrupción que vivió Turquía en las últimas décadas desembocó ayer en la renuncia de tres ministros y puso contra las cuerdas al primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, que se vio obligado a hacer un cambio total de gabinete.

A primera hora de la mañana anunciaron su renuncia Zafer Çaglayan, titular de Economía, y Muammar Güler, responsable de Interior. Ambos denunciaron en términos casi idénticos la investigación judicial en su contra como una "maquinación sucia" con el objetivo de hundir al gobierno.

Horas más tarde renunció Erdogan Bayraktar, ministro de Medio Ambiente y Urbanismo, que declaró a la prensa que la mayor parte de los proyectos urbanísticos bajo sospecha habían sido aprobados por el propio primer ministro.

"Para tranquilizar a nuestro país, el primer ministro también debería renunciar", dijo Bayraktar. Y denunció que él y sus pares del gabinete habían recibido textos ya redactados para anunciar su renuncia y tranquilizar así al jefe del gobierno.

Lejos de renunciar, Erdogan anunció una remodelación de su gabinete con cambios en 10 ministerios.

En total, 42 personas han sido detenidas y serán llevadas a juicio acusadas de recibir o entregar sobornos. Entre los detenidos figuran varios familiares de los ministros salientes y el director del banco estatal Halkbank.

Idris Naim Sahin, histórico dirigente del gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP), anunció que devolvía su acta del partido que ayudó a fundar en 2001. "Fundar mi partido era fácil; abandonarlo es una decisión dura y triste", dijo Sahin.

En un largo discurso ante los presidentes provinciales reunidos en Ankara, Erdogan insistió ayer una vez más en que la investigación judicial es "un ataque, no ya al AKP, sino a toda la nación, un complot obvio, una maquinación".

El primer ministro comparó la investigación judicial por corrupción con las protestas populares registradas hace unos meses en Estambul y otras ciudades del país. Para Erdogan, ambos casos son ejemplo de "evidente traición a la patria". "Se trata de una conspiración internacional", subrayó el premier.

La investigación judicial se centra en dos aspectos: los sobornos en la compra de petróleo iraní a cambio de oro y la adjudicación de suculentos contratos de construcción en terrenos recalificados por los políticos del AKP, una práctica habitual, según los analistas.

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