En lo que va del año llegaron un 13% más que en 2013. Y la tendencia se hizo evidente estos días. Dicen que huyen de la “invasión” y aseguran que Buenos Aires volvió a ser más barata que su país.
El Mundial no hizo más que reafirmar el cambio que se registró durante el primer cuatrimestre del año: después de un 2013 con tendencia negativa volvió a crecer la cantidad de turistas brasileños que llegan a Buenos Aires. Los que viajan en esta fecha buscan escapar de la “invasión” del fútbol y aprovechan los horarios de los partidos pararecorrer las zonas turísticas tranquilos. Son más gasoleros y gastan su presupuesto en comida y salidas, más que en ropa y regalos. En las últimas semanas también se notó el efecto rebote: viajeros que llegaron a Brasil siguiendo a la selección de su país y extienden su recorrido por la región (ver “Efecto rebote”..).
De a poco, el acento inconfundible vuelve a ganar presencia sobre la peatonal Florida. En pareja, en familia o con amigos, los argumentos de los que hacen turismo mientras se juega el Mundial coinciden: que no les interesa el fútbol, que Brasil aumentó sus precios y les vuelve a resultar más barato venir para este lado que hacer turismo interno y que su país está desbordado. Desde el Observatorio Turístico de la Ciudad confirman que la tendencia se empezó a revertir a principios de este año: entre enero y abril llegaron a Ezeiza y Aeroparque 13,1% más brasileños que en el mismo período de 2013. Para la Ciudad representó un total de 186.277 turistas, un 28% del total de extranjeros que llegaron en el mismo período.
“No me interesa nada el Mundial. Es más, planeamos este viaje y otro más al interior de Brasil, justamente para escapar de la locura que genera el fútbol”, le contaba a Clarín la familia Meirele, de San Pablo, mientras la Selección Argentina se jugaba el pase a cuartos contra Suiza. Johana Ferreira, una productora de televisión de Río de Janeiro, aprovechó para alquilar su departamento a través de un sitio especializado y salió de viaje.
“Me pagué la escapada”, resume en una de las paradas de un tour por el microcentro. Milton y Joao se suman a la charla y cuentan que si bien les gusta el fútbol, no están de acuerdo con que el Mundial se haga en su país e incluso participaron de las manifestaciones que se hicieron en San Pablo, su ciudad. “Entonces nos fuimos”, chapucean en portuñol.
Las cifras del Embratur (Instituto Brasileño de Turismo) muestran que el 13% de los que salen del país viajan a la Argentina. A fines de abril, en las búsquedas de Google la ciudad de Buenos Aires aparecía en primer lugar con 83 puntos promedio, seguida de Orlando (49 puntos promedio), Nueva York (40), Miami (34) y Santiago de Chile (23). De los que llegan a Ezeiza o Aeroparque, el 55% viene desde San Pablo, el 25% de Río de Janeiro, el 8% de Porto Alegre, el 5% de Florianópolis y el 2% de Belo Horizonte (y el 5% restante de destinos varios). ¿Otros datos? El 36,1% viajan en familia. El 39,8% son mujeres de 36 a 45 años, mientras que el 36,6% son hombres de 46 a 55 años.
Aunque las encuestas indican que el 42,2% elige salir de compras, los comerciantes de la calle Florida aseguran que están gastando menos que antes. “Hay muchos, sí, pero no vienen en plan de gastar. Compran poco y nada”, dice la encargada de un local de ropa de cuero. “Son jóvenes y se llevan cosas chicas y económicas”, apunta el vendedor de una casa de souvenirs. Eso sí: no escatiman al momento de sentarse en bares y restaurantes (y cualquiera que pase una tarde cualquiera por la barra de Florida Garden puede comprobarlo).
Por su cuenta o en tours, casi el 60% indicó que lo que más le gustó fue el renovado Microcentro. “Estamos trabajando bien con ellos, no nos podemos quejar”, afirma Luciano, un flaco de barba que ofrece un circuito histórico (y veladas de tango, entre otras cosas). Desde la Ciudad apuntan que un tercio de los pasajeros que se suben al Bus Turístico son brasileños.
Comentá la nota