En distintos países ofrecen insólitos tours para vivir la pobreza
Ese pasatiempo de clase finalmente cruzó el Atlántico, y más temprano que tarde los personajes de la sociedad neoyorquina ya estaban deambulando por la calle Bowery en busca de fumaderos de opio y aventuras de bajo fondo.
En aquel entonces, el turismo villero era una especie de diversión improvisada y espontánea.Ahora se ha vuelto un destino vacacional con pensión completa. El turismo de villas del siglo XXI es un recuerdo lejano de las excursiones a los callejones de antaño. Por un precio justo, los viajeros entendidos podrán experimentar de primera mano cómo viven los más pobres de los pobres, sin siquiera tener que sacrificar sus comodidades del Primer Mundo.
A continuación, elegimos ocho de las mejores (o peores) escapadas al pintoresquismo de la pobreza, incluyendo hasta qué punto son de mal gusto.
1. UNA VILLA CINCO ESTRELLAS CON SPA
Emoya Luxury Hotel & Spa
Dónde: Bloemfontein, Sudáfrica
Precio: desde 82 dólares
Nivel de mal gusto: muy alto
¿Alguna vez quiso escaparse a un acogedor rancho de chapa de una de las imparables villas miseria de Sudáfrica para cambiar su opinión sobre el crimen, el ruido ambiente y la falta de infraestructura en general? Emoya puede ser lo que tanto andaba buscando: una pequeña y pintoresca villa miseria, segura y apartada, en medio de una reserva de animales. En las casillas están permitidos los chicos y tienen losa radiante, wi-fi gratis y servicios de spa.
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