"Turismo y minería pueden coexistir como lo hacen en todo el mundo"

Propone adoptar un sistema turístico que consigue buenos resultados en Europa. Que la ciudad ofrezca a sus visitantes "la historia de una minería artesanal que fue única en el país". Pide que las partes lleguen a consensos. Y dice que la articulación "es perfectamente posible".
Mientras continúa la polémica por la promulgación de la Ley de Paisajes Protegidos, que regula la explotación minera en las sierras de Tandil, y la discusión amenaza con extenderse a otras localidades, incluida nuestra ciudad, el antropólogo Carlos Paz opinó que "la minería y el turismo pueden coexistir como lo hacen en todo el mundo".

"Lo único que falta es sentarse a conversar y tener un poco de consenso sobre las actividades que se pueden y no se pueden realizar", dijo en una entrevista radial en el programa Un Cacho de Mañana (98Pop). Y a modo de ejemplo, resaltó que desde hace 5 años "en Europa está en auge el turismo de ciudad", relacionado con la industria y la cultura y que ése es un factor a atender a la hora de pensar la convivencia entre industrias, paisajes y cultura.

"En algún momento, esto va a tener que plantearse con seriedad. Este tipo de turismo industrial y cultural tiene implicancias socioeconómicas. Ya a escala mundial lo están analizando como una forma de revitalizar o refuncionalizar espacios no productivos, o que hayan dejado de producir. En los últimos 5 años ha pegado muy fuerte en Europa lo que se llama turismo de proximidad. Es el turismo en el que las ciudades van mostrando sus atractivos, y eso muchas veces puede estar relacionado con lo industrial".

Entonces citó que "en el caso de Italia, que es el que más conozco, ya hay comunas que están vendiendo propiedades de la Comuna para invertir en museos de sitio. El caso más cercano que tenemos es en Uruguay donde estaba el Frigorífico Anglo. Allí hay un predio de 6 hectáreas, que se ha convertido en un museo de sitio, donde se explica cómo fue todo el desarrollo de la producción de carne envasada. Y el otro caso es el de la Calera La Libertadora, que tenemos en Sierras Bayas. También es un centro de interpretación de cómo ha sido el desarrollo de la minería local. Sierras Bayas es muy especial. Allí uno ve como en una línea de tiempo todo el proceso de desarrollo de la minería de Olavarría. Partimos de los restos del Siglo XIX hasta la realidad actual. De todo eso hay testimonios. Eso es algo muy importante", valoró.

Paz marcó que el punto de quiebre en la explotación minera olavarriense se produjo con la irrupción de las palas mecánicas. "Eso es lo que siempre nos contesta la misma gente. No hay que olvidarse que las fábricas también tuvieron sus picapedreros, y que se arrastraba las vagonetas con caballos. Pero todo fue cambiando". Y aseguró que en el caso minero no hubo forma de contrarrestar la sustitución de la mano de obra por la tecnología. "No hubo defensa posible. Cuando uno habla con la gente, esto ya se veía venir inclusive antes de la década del '80", contó.

Para el antropólogo, nuestro Partido tiene una rica historia para contar a sus visitantes. "La minería artesanal de Olavarría fue un caso único en todo el país. En algún momento habrá que poner en valor toda esa experiencia. Y es algo que funciona, al menos en Italia a la gente le atrae muchísimo este tipo de turismo. Allí tienen, por ejemplo, la ruta de la lana, la ruta de la seda, la ruta del mármol", enumeró.

Y dejó en claro que esto "no implica que el turismo vaya a estar presente dentro de las áreas de producción. Hay circuitos fuera de esas áreas que no molestan a nadie. Se puede seguir produciendo, pero respetando lo que quedó del pasado. Esa es la premisa de la cual tenemos que partir. Y buscando alternativas y consensos para que cada parte interesada no tenga conflicto".

Tandil, un caso diferente

Paz marcó una clara diferencia entre los casos de Tandil y Olavarría. "Son situaciones muy distintas. En su época, Tandil tuvo el esplendor de las grandes plantas de metalúrgica. Y, en el campo de la minería, tuvo trabajo sobre granito y nada más. Ahí terminó. Después, Tandil vio en el turismo la posibilidad de crecimiento. Acá es otra producción. El granito lo tenemos en Sierra Chica, pero también se explota la piedra caliza y la dolomita".

También habló sobre un cambio de comportamiento entre los pobladores de las localidades serranas del Partido de Olavarría. "Antes, los habitantes vivían articulados totalmente a las fábricas o a las canteras. Pero en los últimos 20 años, las posibilidades de conseguir trabajo en la minería han disminuido drásticamente. Entonces, la gente ahora se anima un poco a protestar por ambientes deteriorados", expresó.

Una y otra vez, Paz recomendó "consensuar las actividades" mineras y turísticas para que no resulten dos posturas enfrentadas y excluyentes. "Obviamente, son cuestiones conflictivas. Pero en el caso del turismo y la minería, la articulación es totalmente posible. Así como los italianos lo han hecho con la lana, la seda y el mármol, nosotros lo podemos hacer acá también. Insisto en que hay formas, hay rutas, hay itinerarios y lugares por afuera de los circuitos productivos. En ninguna parte del mundo hay turismo en zonas productivas", aseguró.

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