Según el economista Juan Mario Jorrat, la Argentina ya está mostrando signos de desaceleración de su economía, por lo que no es factible hablar de que está blindada frente a los problemas en las potencias mundiales. Los industriales consultados por LA GACETA observan que el mayor impacto de los problemas se evidenciará en el precio de las materias primas.
La desaceleración coincide con un período de histeria mundial, debido a la crisis en Estados Unidos y en la Unión Europea que pone los pelos de punta al sector exportador tucumano. A tal punto que los empresarios e industriales consultados por nuestro diario coinciden en que el primer efecto de este gran problema será en el precio de los commodities, esos que sostienen la recaudación fiscal.
Tucumán no escapará al fenómeno internacional. Y no hay blindaje que proteja al país de los coletazos de las principales economías del mundo, advierte Jorrat, que enumera los sectores que pueden ser los más afectados por la crisis internacional:
• La fruta fresca como el limón, ya que uno de los destinos es el mercado europeo.
• La producción de autopartes, que se exporta casi en su totalidad y está expuesto a los vaivenes en los precios.
• Los precios de los commodities, ya que en el exterior se ha encontrado más refugio en el oro y otros metales preciosos.
El gran riesgo que se corre, si no se toman medidas anticíclicas, es que la desaceleración se convierta en recesión, como sucedió en 2008, según Jorrat.
"El mundo no cambiará de un día para el otro y, desgraciadamente, el daño ya está hecho", afirma el doctor en Economía.
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