El equipo de La Plata arrancó con mal pie: cayó como visitante 2 a 1 frente a Sporting Cristal; el miércoles próximo se jugará el desquite.
La postura ofensiva de Estudiantes en los primeros 10 minutos no le permitió a los locales ni siquiera acercarse a Andújar y, eventualmente, apenas pasar la mitad de la cancha. A los dos minutos, el arquero Heredia ya había volado sobre su derecha para sacar al córner un tiro libre de Verón, quien se insinuó como la manija de su equipo en ese avasallante comienzo.
Así, salvo alguna desatención de los platenses desde el medio hacia atrás, Estudiantes dejó una mejor imagen ante un Sporting que empezó a apelar a la pierna fuerte y al juego rústico para frenar al rival. De contra, los peruanos tuvieron sus oportunidades con una entrada de Hurtado y un desborde de Palacios que salvó Angeleri, pero el visitante era más punzante y a los 28 minutos plasmó esa diferencia en la red. Fue cuando Enzo Pérez ingresó en posición de puntero izquierdo y, aún marcado por Wenceslao Fernández, alcanzó a ver mal ubicado al arquero local. El volante no dudó y metió un tiro rasante que se le escapó a Heredia e ingresó al lado del primer palo.
Lejos de entonar a Estudiantes para seguir afirmándose en el campo, esa conquista pareció el detonante de la reacción de Sporting. Gastón Fernández empezó a enredarse con la pelota, sus compañeros no entraban en sintonía y Lentini recibía poco juego. Carlos Lobatón se convirtió en un seguro cancerbero de Verón y los minutos finales vieron lo mejor de los locales.
La tranquilidad invadió el estadio de San Martín de Porres cuando después de un defectuoso rechazo de Cellay, tras un córner de Alejandro González, la pelota le cayó a Palacios, que con otro cabezazo la puso al lado del poste derecho de Andújar, que reaccionó tarde: 1 a 1.
Si el primer tiempo fue intenso, en el segundo estuvieron lejos de aplacarse los ánimos de un lado y del otro. Pero así como Estudiantes impactó en los primeros instantes del partido, fue Sporting el que salió con mayor determinación en el período final. Empezó a tallar el veterano Palacios, quizá no tan veloz como en sus mejores años, pero con una gran capacidad para hacer pesar su experiencia. A él se sumó la calidad del Vagón Hurtado y entre ambos armaron la jugada del segundo gol, cuando un pase del primero fue bien capitalizado por el segundo para mandar la pelota al fondo del arco en medio de las dudas de los defensores.
Estudiantes había tenido su oportunidad con otro tiro libre de Verón que pegó en el travesaño y luego, con una jugada que acabó en la red, pero el árbitro Carlos Chandía entendió que hubo posición adelantada de Calderón (había entrado un minuto antes por Lentini).
Desesperado, Estudiantes trató de copar el medio campo, pero lo hizo con desorden y falto de convicciones. Una vez más, entre Hurtado y Palacios armaron una buena jugada que por poco no se convirtió en el tercero del local.
A pesar de los tres minutos adicionados por el juez chileno, los platenses ya no pudieron recomponer su imagen y sólo les quedó lamentarse por los desaciertos defensivos que costaron un partido que al comienzo no pareció tan complicado como finalmente fue.
De todos modos, el crédito le quedó abierto, de cara la desquite que tendrá dentro de cinco días en La Plata.
* Otras dos goleadas en el comienzo
En otro repechaje por la Libertadores, ayer Palmeiras, en San Pablo, derrotó a Real Potosí, de Bolivia,por 5 a 1. Anteanoche, Peñarol sufrió un duro revés en Medellín: cayó por 4 a 0 con Independiente.
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