Tránsito trágico: provocan muertes, salen ilesos y quedan libres a las pocas horas

Tránsito trágico: provocan muertes, salen ilesos y quedan libres a las pocas horas
Por Lucas Vigiani

En lo que va de este año una seguidilla de accidentes tuvo el mismo patrón. Casos marcados por la negligencia, conductores alcoholizados y a alta velocidad. Salen ilesos y a las pocas horas quedan libres, a la espera del juicio.

¿Qué tienen en común Leonela Noble, Reinaldo Rodas, María Luz Rosselló, Esteban Bart, Fernando Bustamante y Walter Flores? Todos ellos, simples ciudadanos, pagaron con sus vidas las imprudencias de otros al volante. En lo que va del año, una seguidilla de accidentes de tránsito puso en evidencia que quienes los provocaron resultaron los menos perjudicados.

Estos casos están marcados por la fatalidad, la negligencia y un común denominador: conductores que mataron por circular alcoholizados, a grandes velocidades o con supuestas enfermedades que no habían declarado. Cuando se conoce el nombre de una nueva víctima fatal, donde los responsables de provocar el choque a las pocas horas quedan en libertad, se reabre el debate y la polémica sobre si es necesario o no la sanción de una nueva ley de tránsito. (Ver Piden…) Los especialistas aseguraron que las tragedias se repiten porque “no existe conciencia sobre lo que significa estar frente a un volante”.

Luego de atropellar a cinco personas y matar a Leonela Noble, el taxista Rubén Darío Botta declaró ser diabético y haber sufrido un “shock hipoglucémico” al momento de estrellarse contra la vereda de la avenida Santa Fe y Montevideo. Sin embargo, Botta, de 35 años, confesó que había omitido declarar esa información cuando tramitó su registro. Mientras tanto, espera en libertad el juicio oral y público, acusado de “homicidio culposo y lesiones reiteradas”.

En febrero, Pablo García –hijo del periodista Eduardo Aliverti– arrolló y llevó 17 kilómetros dentro de su auto el cuerpo sin vida de Reinaldo Rodas, un vigilador que iba en bicicleta por el costado de la Panamericana. Se supo que García tenía 1.45 grado de alcohol cuando impactó contra Rodas (el máximo permitido es 0.5). Hace poco la por la Justicia lo indagó e imputó por “homicidio culposo”, que prevé penas de 2 y 5 años, excarcelable.

Otro caso: Walter Flores, Esteban Bart y Fernando Bustamante estaban dentro de un vehículo estacionado en la banquina de la Panamericana cuando una camioneta Ford Ranger, conducida por Gian Marco Dolce, los impactó violentamente. Según fuentes policiales, el test de alcoholemia de Dolce –el hijo de la ex modelo Bárbara Durand– dio 1.14 grado. Se habría quedado dormido al volante esa madrugada. El joven estuvo detenido 24 horas y quedó acusado de “homicidio culposo agravado”.

En Villa General Mitre, María Luz Rosselló, de 28 años, fue atropellada por un remisero, Norberto Porini, mientras esperaba para cruzar la calle Tres Arroyos. Algunos testigos del accidente contaron que Porini condujo varias cuadras en contramano y a gran velocidad. Tras el impacto, el hombre estuvo detenido dos horas, argumentó haber sufrido un ataque de hipoglucemia y todavía se esperan los resultados de las pericias de alcohol en sangre para determinar cómo será imputado.

Durante 2012, el 39% de muertos en siniestros viales fueron peatones, seguido de un 33,8% de motociclistas. Y un tercer grupo con el 15,6%, aunque sin discriminar entre conductor y acompañante, para los automovilistas. Además de un 7,8% de ciclistas. Estos números surgen de un informe de la Defensoría del Pueblo a partir de datos de la Policía Federal.

Gustavo Brambati, especialista en seguridad vial del CESVI, explicó que “no existe conciencia” sobre la fragilidad de una persona al momento que recibe el impacto de un vehículo. También aseguró que es necesaria la sanción de una nueva ley “que determine penas más duras” para los conductores imprudentes. “Además de la ley, otro método para reducir la cantidad de tragedias por automovilistas irresponsables y alcoholizados son los controles. Pero las sanciones y operativos de alcoholemia cayeron en la Ciudad y en la Provincia. La gente se relaja y por eso es que estamos viendo repetidamente esta conducta”, sostuvo Brambatti.

Para la ONG Luchemos por la Vida, sólo en la Ciudad, el 40% de las víctimas fatales son peatones. Su presidente, Alberto Silveira, expresó: “No hay túneles, puentes exclusivos para ciclistas, áreas peatonales o espacios de resguardo para personas en avenidas o autopistas. Las veredas son muy estrechas y los colectivos pasan casi al lado. No hay una infraestructura que nos proteja o permita escapar de algún accidente”.

Ambos especialistas coinciden en que es de suma importancia respetar las velocidades y adquirir una nueva “cultura vial”.

Comentá la nota