UNE esperaba la victoria de Quintriqueo en Neuquén, en la contienda que enfrentó a ATE con ATEN. Perdió el kirchnerismo, y en particular, el peronismo local que bancó la Lista 10. Era un dato que se esperaba para seguir confirmando el escenario político capitalino.
Representa asimismo el fracaso del PJK local en su intento por condicionar la integración de una eventual coalición municipal a alinearse con su candidato K, el concejal y candidato a intendente Darío Martínez.
La CTA Neuquén se había dividido en cuatro para estos comicios, pero compitieron fundamentalmente dos bandos políticos que hasta hace relativamente poco eran uno solo. El primero, que finalmente ganó encabezado por el funcionario municipal Carlos Quintriqueo, representó centralmente al sindicato ATE. El segundo hizo pie en el gremio docente ATEN, e incluso lo fracturó políticamente, escindiendo al secretario general, Marcelo Guagliardo, y su adjunto, Pablo Grisón, del resto de la dirigencia, que se había plegado a Hugo Yasky y la “bajada de línea” kirchnerista para el distrito.
La lista 10, que perdió por goleada en Neuquén, tuvo respaldo nacional, aunque finalmente se demostró la relatividad que implica en estos casos. Por ejemplo, la senadora Nancy Parrilli trajo a disertar al senador Daniel Filmus, ex ministro de Educación kirchnerista. Fue en ese momento que se produjo la precisión diferenciadora de Guagliardo.
La corroboración plebiscitaria que otorgaría la elección de la CTA en Neuquén, era lo que se esperaba desde UNE para terminar de volcar la iniciativa hacia su sector, y emprender un salto cualitativo en la campaña política para encumbrar a Mansilla como candidato.
Esto implicará que UNE irá, con coalición o sin ella, por el Municipio. Y le deja cada vez menos margen de indefinición a dos partidos: la UCR y el PJ.




Comentá la nota