El trigo, con menos rinde que en la campaña anterior pero con los mismos problemas de comercialización

SAENZ PEÑA (Agencia) - Los rendimientos de la cosecha de trigo, en esta campaña en la que los productores nuevamente están preocupados por la comercialización del producto, no fueron óptimos en kilos ni en calidad de grano.

A diferencia del pasado año agrícola, en esta oportunidad los lotes en el centro de la provincia llegaron a un rinde promedio de novecientos kilos por hectárea, en un cultivo que es necesario para el buen manejo de los campos con rotaciones adecuadas.

El trigo inició la campaña con buena humedad en el suelo “pero posteriormente el agua fue escasa y la faltante terminó afectando el rendimiento de la cosecha”, resumió ante la consulta el ingeniero Jorge Lúquez desde la Cooperativa Agropecuaria El Progreso. “El promedio de rendimiento de los lotes de la zona centro de la provincia fue de novecientos kilos por hectárea” explicó el ingeniero Luque. Los números están muy por debajo del rinde de la campaña pasada que rondó los mil quinientos kilos por hectárea.

En cuanto a la tan cuestionada calidad del grano, el profesional consideró que “como siempre fue baja”. “Sucede que hay materiales que el productor utiliza, y que si bien están adaptados a nuestra amplitud térmica y condiciones, son de bajo tenor de glúten, punto por el que recibimos el castigo a la hora de la comercialización”, advirtió el técnico de la Cooperativa El Progreso.

“Si se pretende seguir sembrando el cereal y no padecer los contratiempos de los cuestionamientos por el porcentaje de glúten, se debería optar por el material adecuado y, además, sería necesario utilizar la herramienta de fertilización para mejorar el contenido del grano”, consideró Lúquez.

El técnico cooperativista, conocedor de los inconvenientes con los que el productor se encuentra a la hora de vender el producto, destaca que “el trigo es el cultivo que, desde el punto de vista agronómico, conviene”. El cereal es uno de los pocos cultivos compactos y de invierno de que se dispone en esta zona. “Decirle a un productor que no siembre trigo sería privarlo de hacer una buena rotación de cultivos, por eso es lamentable que a la hora de comercialización siempre se genere un cuello de botella”, remarcó Jorge Lúquez.

Más de tres toneladas por hectárea

Aportando al ejemplo de la preparación correcta del lote para trigo, la Cooperativa El Progreso trabajó en un lote de treinta y cinco hectáreas, perteneciente a un socio de la entidad y que tiene varias campañas de siembra directa. Con buena fertilización, buen barbecho y rotación de cultivos el resultado de la labor fue la obtención, en la cosecha que finalizó, de un rendimiento de tres mil cincuenta kilos por hectárea.

“Reconociendo que las lluvias no son parejas, lo cual es un inconveniente para algunas parcelas, la experiencia deja claro que el que se prepara adecuadamente para hacer trigo con rotaciones y fertilización, en un año con perspectivas de regulares precipitaciones pluviales los rendimientos pueden ser muy superiores a los promedios históricos. La clave siempre es un buen manejo agronómico”, acotó Jorge Luquez.

El potencial del girasol

En cuanto a girasol, se observan distintas situaciones en los campos de la zona. Aquellos que sembraron con la humedad de agosto, posteriormente padecieron la falta de agua y en algunos casos debieron resembrar, quedando los lotes desparejos. “El cultivo igualmente aprovechó las pocas lluvias que fueron apareciendo y ahora está encaminado. Hubo una recuperación, pero tanto técnicos como productores somos concientes que las condiciones no son las mejores y los rendimientos no serán los que se esperaban cuando se iniciaba la campaña”, señaló el profesional de la agronomía.

La falta de uniformidad en los cultivos también generará una cosecha escalonada y “los rendimientos, dependiendo del híbrido al que apostó el productor, podrán ser buenos o malos de acuerdo con las condiciones climáticas que se tengan y el trabajo realizado en los lotes”. “Seguramente habrá tablones que rindan cerca de tres toneladas y otros apenas alcancen los ochocientos kilos por hectárea”, consideró el profesional que destacó que “no son pocos los campos que fueron afectados por el avance de las malezas”.

Comentá la nota