Es un número que, a pesar de que durante la temporada estival la cantidad de habitantes crece significativamente, no supera por mucho al que se registra en otras épocas del año.
En plena temporada estival, son alrededor de 400 las personas que están concurriendo diariamente a los distintos tribunales a efectuar gestiones; se trata de una cantidad que, si bien supera a la de otras épocas del año, no creció en la misma proporción que el número de habitantes, lo cual es interpretado como un síntoma de concientización en cuanto a la necesidad de respetar las normas vigentes. En ese marco, los lunes son los días que se registra la mayor concurrencia; los que se presentan no siempre son infractores recientes; están también, por ejemplo, los que concurren con la intención de regularizar planes de pago o bien porque necesitan renovar la licencia de conducir, un trámite que no es posible hacer cuando se tienen deudas pendientes con el Municipio.
Hay más conciliaciones
El Tribunal de Faltas Nº 4, que antes resolvía sobre todo tipo de infracciones -como el resto- desde agosto se ocupa exclusivamente de las causas vinculadas a defensa del consumidor. Está a cargo de Fernando Mumare, quien, en diálogo con este medio, admitió que "desde que se produjo el cambio, lo cual entre otras cosas permitió que exista un criterio uniforme, se incrementó notoriamente el número de conciliaciones entre las partes en conflicto ya que del 54 se pasó al 73%". El magistrado explicó que "cuando una empresa es denunciada, se la llama a una audiencia de conciliación. Si no hay acuerdo, se dispara la imputación, la firma se defiende, se produce la prueba y la causa se remite al juzgado para que se aplique la sanción correspondiente". Tras comentar que "es como que ahora se siente mucho más el rigor de la sanción", dijo que "pensamos que es eso lo que generó un mayor nivel de acuerdos. En seis meses sacamos más de 200 resoluciones", afirmó. Posteriormente sostuvo que "cuando no es posible conciliar los intereses, a las agencias de turismo y a los hoteles les queda la instancia de recurrir a un tribunal arbitral. Esto implica que, en lugar de someterse a un procedimiento que conlleva una sanción para la empresa -que al denunciante no le acarrea ningún beneficio- la firma opta por reparar el perjuicio en base a lo que decida el mencionado tribunal; en otras palabras: en lugar de una sanción que beneficia al Estado se fija una contraprestación que beneficia al denunciante. Esto seguramente va a ser menos gravoso para la firma involucrada", señaló.
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