El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz condenó ayer a Hilda Paredes Fernández y Richar Céspedes Ferrufino a la pena de cuatro años al encontrarlos coautores del delito de trata de una menor de edad con fines de explotación laboral (artículo 145 ter) del Código Penal, en un juicio que finalizó ayer por la noche y que fue la primera sentencia que se dicta en la provincia.
La primera que declaró fue Hilda Paredes, quien negó en todo momento que la menor de edad que habían traído desde Bolivia, no fue “a la fuerza”.
Paredes Fernández les relató a los jueces que en la frontera la menor de edad pasó por sus propios medios y ellos no la registraron como familiar en el paso fronterizo.
“Ella nos dijo que era mayor de edad e iba a pasar sola, y nosotros lo hicimos como grupo familiar”, relató la imputada, quien también se contradijo en varias oportunidades ante la requistoria de la fiscal general subrogante, la doctora Patricia Kloster.
También relató los problemas económicas que atravesaba la familia de la víctima y señaló que en dos oportunidades realizó un giro de setecientos pesos para la familia, aunque tampoco constan pruebas del envío del dinero.
Trato
Hilda Paredes comentó en su declaración que “nunca la tratamos mal (en referencia a la menor de edad). La quería como a mi hermana. Ella quería venirse para conocer la Argentina y nunca estuvo como esclava”, aseveró, aunque en su relato también detalló que la trajeron al país para que la ayude en algunas tareas domésticas en la casa y en el cuidado de sus hijos.
También aseguró que salió en varias oportunidades de la casa donde vivía en el barrio 3 de Febrero y hasta lo hacia con sus hijas.
En tanto, Richar Céspedes Ferrufino también hizo uso de su derecho y detalló que la menor “era un integrante más de la familia. Ayudaba por momentos en el negocio, pero ella tenía sus amigos, iba a bailar y tenía novio”, sorprendió a todos y los jueces solicitaron la posibilidad que el novio se presente a declarar, teniendo en cuenta que no figuraba en las testimoniales.
Así fue que en horas de la tarde, la defensa aportó el testigo que se presentó como el novio de la menor, aunque también cayó en diversas contradicciones.
En tanto, Richar Céspedes, también aseguró en su declaración que la víctima hizo personalmente sus trámites en la frontera, para ingresar a la Argentina.
También criticó el accionar de la policía durante el allanamiento y relató con lujos y detalles las dos veces que sufrió un robo a mano armada.
Testigos
Entre los más de diez testigos que desfilaron ayer frente al Tribunal Oral que fue presidido por el doctor Chávez, estuvo la actual Subsecretaria provincial de la Mujer, dependiente del Ministerio de Gobierno, Roxana Tottino y en ese momento, cuando se produjo el procedimiento cumplía la función de Jefa de Promoción de Derechos Humanos de Santa Cruz.
“El día del operativo participé luego de la irrupción de la policía y me aboque exclusivamente a mi trabajo, que es contener a la víctima”, dijo Tottino ante los jueces y detalló que “cobijó a la menor que estaba muy asustada. Luego la sacamos, la llevamos a un hotel y luego a otra localidad para protegerla porque estaba con mucho miedo. Estaba muy asustada, lloraba mucho y al principio fue muy difícil poder entablar un diálogo con ella”.
También manifestó que la víctima estaba “muy agobiada” y ante la consulta de la doctora Kloster sobre algún cambió de opinión de la menor aseveró que “nunca modificó en nada lo que sucedió, tampoco inventaba y mucho menos fue esforzada a declarar por lo que sucedió”, indicó y sostuvo que días más hasta “hasta se animó a reclamar el dinero que le habían prometido y se lo adeudaban porque quería irse con su familia a Bolivia”.
Tottino ejemplificó el caso con el resto de las intervenciones por Trata de Personas en las que asistió. “Ninguna víctima, en los casos en que estuve, ha modificado su declaración. Es muy difícil que lo haga por los momentos de crisis que ha vivido, en cada caso. Al contrario, con el transcurrir de los días pueden llegar a ampliar con más datos, porque al verse alejados de la localidad donde viven su pesadilla, se sienten más tranquilas”, relató.
También estuvieron prestando declaración efectivos policiales que participaron del procedimiento, la psicóloga que atendió a la menor y al menos ocho testigos que aportó la defensa.
Jueces
El Tribunal estuvo integrado por los doctores Jorge E. Chávez (Presidente), Mario Gabriel Reynaldi y Alejandro J.C Ruggero (vocales) y la asistencia de la Secretaria la doctora Griselda Arizmendi.
Con este juicio, el Tribunal Oral cerró el año.
“Esclavitud”
Según consta en la causa a los imputados se les atribuye haber captado a una menor de edad, en la ciudad de Cochabamba (Bolivia), para trasladarla hasta el domicilio donde fue encontrada sito en el inmueble ubicado entre las calles Crowe y Caída del Cielo, donde funcionaba el local comercial “Cochabamba” donde vivían junto a los hijos de la pareja, con fines de explotación laboral.
“La pareja sometía a un maltrato permanente en su vida cotidiana consistente en el ejercicio de poder coactivo sobre su persona a través de amenazas por no cumplir en tiempo con las tareas asignadas, incumpliendo el pago de la remuneración prometida, limitando su libertad ambulatoria en forma autónoma y restringiendo las salidas en forma individual a fines de evitar que interactuara con otras personas, aprovechando la situación de vulnerabilidad que rodeaba a la menor originada por una precaria situación económica en su país de origen”, expresa el expediente.
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