Trágico descarrilamiento cerca de París: seis muertos

Trágico descarrilamiento cerca de París: seis muertos
Los vagones de un tren se separaron cuando llegaba a gran velocidad a la estación de Brétigny-sur-Orge; es la mayor tragedia ferroviaria del país en 25 años

Después de un cuarto de siglo sin una catástrofe similar, Francia fue sacudida ayer por un accidente ferroviario que provocó por lo menos seis muertos, 22 heridos de gravedad y decenas de contusos, cuando un tren que cubría el trayecto París-Limoges descarriló por la tarde en la estación de Brétigny-sur-Orge, 26 kilómetros al sur de la capital.

Por razones aún desconocidas, el convoy se separó en dos cuando llegaba a gran velocidad a esa estación, donde no debía detenerse. "Una parte del tren siguió circulando, mientras el tercero y el cuarto vagón saltaron de las vías y se acostaron sobre el andén" que, a esa hora (17.14), estaba lleno de gente, indicó una fuente policial.

Las fotos del accidente muestran, en efecto, uno de los vagones transformado en un amasijo de metal, que arrastró consigo una parte del techo de la estación. Un poco más lejos, el resto de los vagones presentaban un aspecto desolador.

"Tres vagones están encajados uno tras otro delante de la estación y un cuarto, tumbado, un poco más lejos hacia el Sur", dijo en un primer momento el alcalde de Brétigny, Bernard Decaux, que tenía el acceso prohibido a la estación para no interferir con las tareas de rescate. El tren Corail-Intercités transportaba 370 pasajeros que, en su gran mayoría, partían ayer de vacaciones de verano, como otros millones de franceses en este fin de semana.

"Hubo un fuerte temblor cuando el tren entró en la estación, y después un ruido ensordecedor. Las valijas se cayeron de los portaequipajes y el humo invadió los compartimentos", relató un pasajero.

Según el presidente de la empresa ferroviaria Société Nationale des Chemins de Fer (SNCF), Guillaume Pepy, "dos vagones del tren, el tres y el cuatro, descarrilaron".

"De inmediato otros cuatro vagones conocieron la misma suerte", explicó, visiblemente conmovido. "Es una catástrofe, cuyas causas serán dadas a conocer con toda transparencia en cuanto terminen las investigaciones en curso", prometió Pepy. Según la compañía, el tren descarriló en un punto en el que hay un cambio de agujas y a una velocidad "normal" de 137 kilómetros por hora.

El presidente François Hollande se hizo presente al final de la tarde para "manifestar la solidaridad de la nación a las familias de las víctimas".

"Francia es un país que, cuando se produce una catástrofe, es capaz de hacerle frente", agregó. Hollande confirmó la existencia de tres investigaciones simultáneas: una de la justicia, otra de la SNCF y una tercera del Ministerio de Transportes. "Todos tenemos el derecho de saber qué sucedió", dijo.

No bien se produjo el accidente, las autoridades activaron el llamado Plan Rojo, que se aplica en los casos de catástrofes. En minutos fueron desplegados en la estación de Brétigny 300 bomberos y socorristas, 20 equipos médicos, ocho helicópteros y más de 100 ambulancias que evacuaron a los primeros heridos hacia los hospitales más cercanos. Simultáneamente se pusieron en estado de alerta todos los hospitales de la región, así como de París.

ARDUO RESCATE

Anoche, los equipos especializados seguían trabajando contra reloj para tratar de abrir un acceso en el vagón más deteriorado, donde probablemente aún se encuentren otros pasajeros atrapados, lo que hace temer que el número de víctimas fatales aumente en las próximas horas.

Según el responsable de las operaciones, ese trabajo requiere un largo y minucioso proceso de consolidación a fin de evitar que hierros o asientos caigan sobre los heridos.

Mientras se esperan los primeros resultados de las investigaciones, los expertos emitían anoche varias hipótesis: una posible falla en los frenos del tren que -para muchos- habría entrado en la estación con demasiada velocidad; un defecto en el mecanismo de cambio de agujas a la entrada de Brétigny o, simplemente, un sabotaje, aunque nadie cree seriamente en esta posibilidad.

Evocada con más insistencia, la segunda hipótesis parece haber quedado descartada por las declaraciones de Alain Quinet, director general de la Red Ferroviaria de Francia (RFF), empresa responsable del tendido y mantenimiento de la red ferroviaria que utilizan los trenes de la SNCF.

"En ese sector, las inspecciones son casi cotidianas a fin de verificar la calidad de la red y de las vías -afirmó-. Regularmente se realizan trabajos de mantenimiento a título preventivo o de renovación de rieles. No existía ninguna alerta que permitiera imaginar semejante catástrofe."

El accidente tendrá serias consecuencias sobre toda la red de transportes concernida, obligando a miles de pasajeros a demorar sus vacaciones. Según la SCNF, todos los trenes de la línea París-Limoges-Toulouse estarán suspendidos al menos hasta bien entrada la jornada de hoy.

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