Tras la partida de Lucía Corpacci hubo un recambio de toda la estructura política de la Cámara alta. Unos setenta cargos políticos ya fueron ocupados.
La nueva estructura política de la Cámara de Senadores fue la bolsa de trabajo para dirigentes políticos que finalizaron su mandato como legisladores en diciembre. Así los ex senadores Diego Ahumada (Capayán), Carlos Gómez (El Alto), Jesús Albarracín (Santa María) no serán parte del indicador de desocupación ya que lograron reubicarse como asesores. También el ex concejal de la Capital, Carlos Horacio Guzmán, logró un puesto político como asesor aunque ya formaba parte del staff de empleados de planta permanente de la Cámara de Senadores antes de sus dos períodos como edil de la Capital.
El ex senador por Capayán, Luis Ahumada (FCS) -que no se había distinguido ni por su participación en las sesiones ni por su fecunda labor legislativa- forma parte del selecto equipo de 16 asesores que tiene la Cámara alta. Ahumada pertenece a las filas del Movimiento Renovador y había sido objeto de duras críticas cuando el oficialismo perdió la elección en ese departamento y con ello la posibilidad de la reelección para Ahumada. Antes de llegar a la Legislatura ya había ocupado un cargo como funcionario de Acción Social.
El ex senador Carlos Gómez será asesor del bloque Justicialista, un auxiliar para colaborar con los legisladores de su partido en la tarea parlamentaria. Gómez fue por dos períodos intendente de la Municipalidad de Tapso y fue frustrada su aspiración de asumir en la Cámara de Diputados. Una de sus últimas apariciones públicas fue cuando denunció que el ministro de Gobierno, Javier Silva, le había prometido estabilidad laboral para ex empleados de la comuna a cambio de aprobar el pliego del ex ministro de Gobierno, Luis Raúl Cippitelli.
Albarracín será asesor del bloque del Frente para la Victoria. Antes fue intendente de San José, luego asumió la representación del departamento pero por la misma interna del peronismo no fue tenido en cuenta para la reelección. El año pasado emprendió una fuerte embestida contra la intendenta de San José, Mónica Hernández, a quien acusó por varios actos de corrupción. Se estima que cada uno de los nuevos consejeros percibirá $4 mil de sueldo.
El resto de la estructura orgánica de la Cámara alta depara algunas sorpresas (ver aparte) que ponen evidencia el cumplimiento de compromisos políticos. Una fuerte disputa se había generado en el FCS por la cobertura de esos cargos.
También hay algunos funcionarios que continúan ya de gestiones anteriores, y que fueron ratificados en distintas funciones políticas.

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